La trilogía de la deshonra granota

Ser del Levante UD cada vez cuesta más. Mejor dicho: sentirse identificado con las decisiones que gestiona el Levante. Más de lo que crees. Si los malos tiempos del centenario trajeron consigo el Orgull Granota, la pandemia ha desencadenado una etapa difícil por la que poder sacar pecho de algo. No es hablar de éxitos, sino de pertenencia y un ambiente viciado en plena crisis por una millonaria deuda de la que también hay que reponerse. Por si fuera poco, los últimos tres veranos han llevado la firma de una trilogía de la deshonra granota.

La polémica del regreso de Morales al Levante UD
- El regreso de Morales al Levante UD está envuelto de polémica (@A. Benetó | LUD) -

Esta particular trilogía, que esperemos se quede en eso y no toque agregar más capítulos, se inició en verano de 2022 precisamente con Morales, tuvo entre medio a Pepelu y ahora vuelve a resurgir con el excomandante. Después de repetir por activa y por pasiva que no dejaría al Levante en Segunda División, a las primeras de cambio tomó el camino a Villarreal. Aquí unos y otros se han culpado mutuamente de su marcha, cuando el futbolista sí tuvo propuesta para seguir. A diferencia de otros compañeros, que se adaptaron a las exigencias, Morales no lo reconsideró. 

Se fue gratis del "club de su vida". Él, ya en su regreso, hablaba de un "favor" por la situación de la entidad y de su Fair Play Financiero. El mismo Levante y la misma directiva que siempre apostó por él, con renovaciones al alta, incluso cuando no había margen y obligaba a jugadores como Dani Cárdenas a seguir con ficha de filial. Dejando 0 euros, cuando con ofertas del Real Betis o desde Japón sí pudo haber traspaso en otras ocasiones. Incluso insinuó, en aquella final de Copa del Rey, poder militar en el Valencia CF y personas por entonces de su confianza le hicieron entrar en razón. Pero ya sabemos, las palabras de Morales poco valor han tenido cuando se precisaba de hechos, no de levantinismo de boquilla. Si desde un primer momento hubiera apelado al deseo de jugar en Europa, su salida se hubiera aceptado de buena manera. Pero fue mentir directamente con su discurso y con alevosía.

Que Morales esté de vuelta en el Levante, no es una decisión expresa de Felipe Miñambres. Supuestamente, el director deportivo es el único que debería tener potestad para confeccionar la plantilla, consensuado con el entrenador. Lo cierto es que es un antojo del consejero delegado Pepe Danvila y su círculo de confianza, quien además ha reconocido en más de una ocasión que se le adeuda un dinero. A Roberto Soldado también y en ningún momento está metiendo prisa por solventar esa deuda. Las malas gestiones de otros amigos en épocas pasadas se solucionan afrontándolas en su debido escenario, fuera del Levante, no de nuevo dentro de él.

Todo esto provoca que a una afición ya de por sí asqueada y con un severo hastío por los fracasos deportivos recientes, se le sume el hecho de tener en nómina a jugadores que no aportan lo suficiente o cuyas decisiones no hacen tener ese sentido de identificación como no hace tanto. A pesar de los más de 13.000 abonados oficiales anunciados por el Levante, hay quien ha esperado para renovar. Otros ya no dan su brazo a torcer y, pese a que les pese por sentir al Levante bien adentro, no volverán a pasar de nuevo por el aro y consideran que todo no es válido.

Si nos centramos meramente en lo deportivo, donde para algunos sectores solo parece importar que la pelotita entre o no, hay quien da por seguro que Morales es un "fichaje ganador". Él es un jugador de espacios, de irse por velocidad, de destreza en el regate... La Segunda División no permite esos lujos. Si ya en su anterior paso por la categoría de plata fue su temporada más discreta con apenas 4 goles en 40 partidos, con un equipo que arrasaba, permitidme ser escéptico en que ahora vaya a ser mejor. Espero tener que equivocarme, pero lo pongo en seria duda cuando hay menos mimbres y Morales está lejos de su cénit futbolístico.

Lo personal y cómo actúe en su vida privada, importan bien poco. En ningún momento haré mención a ello, y creo que si alguien lo hace estaría actuando incorrectamente, ya que no nos incumbe. A tenor de ello, donde sí cabe valorar cómo puede sumar ahora a este vestuario sin referentes, Morales llevó en infinidad de veces el brazalete de capitán, pero no como un líder interno. Ciertas actitudes ególatras chocaron y confrontaron con otros jugadores y entrenadores. Falta por ver si esas experiencias le sirvieron para aprender.

Particularmente, yo a Morales lo he admirado. He lucido camisetas con su nombre, su bufanda tuvo un lugar privilegiado en mi rincón granota y he hecho en multitud de ocasiones una defensa a ultranza de su nombre. Hablo en pasado, porque el tiempo me ha demostrado estar equivocado y esa confianza ya es irrecuperable, precisamente por sus actos. No le deseo mal, todo lo contrario. El fin y beneficio común es el Levante, pero este futbolista guardará dentro de mí un grato recuerdo con sus goles y partidos inolvidables en sus ocho años anteriores, y nada más.

Entiendo, en una percepción subjetiva, que ser del Levante va más allá de sus éxitos. Pocos nos ha regalado en la vida y en proporciones pequeñas. Soy del Levante porque entiendo el fútbol como un sentido de vida, de pertenencia y con unos valores de unión, familiaridad, humildad, cercanía y respeto que considero que Morales los terminó ignorando. Por ende, como tengo dignidad, no acepto su regreso de buen modo. 

Quien considere y se alegre de su vuelta, libre y respetable es. Quien no, como en mi caso, también. Nadie puede hacer lo que le venga en gana y tener las llaves para su regreso en cualquier momento; eso supone rebajarse a unos niveles que no comulgan en mi filosofía. Al igual que los primeros, igual de respetables y de granotas son, porque no se reparten carnets de levantinismo, y nuevamente muy equivocado quien se le pase por la cabeza que es más que cualquier otro.

Solo espero, ya que tenemos que asumir y mentalizarnos que Morales volverá a rondar por la banda de Orriols y ni por asomo dejaré de lado a este escudo centenario, que este hecho sea el punto y final de una etapa amarga y extensa. Que no haya más polémicas con las que dividirnos, en cierta manera. Si se ha tenido que tragar con los desplantes de los dos José Luis, el veterano y el de Denia, qué menos que alguien que sí es levantinista hasta la uña del dedo pequeño del pie y así lo ha demostrado siempre regrese en unos días. Sí, hablo de Vicente Iborra. No contar con él será dar paso a una saga más amplia de la deshonra granota.

Comentarios

  1. Yo veo un problema en estas reflexiones, al igual que en otras similares, y es que los que estáis en contra de su vuelta os encumbráis como más levantinistas de los que estamos a favor. Estoy realmente cansado de tener que leer opiniones en RRSS, y peor en medios de información levantinistas, como es el tuyo, Eric, de que los que queremos que vuelva estamos en contra del sentimiento Granota. En mi familia somos 4 generaciones, bueno 3 porque mi padre falleció hace poco, y nadie tiene que dudar de mi levantinismo. Además, justificas que la gente no renueve su pase por esto??? o por decisiones de estas???, eso si es levantinismo? a mi nadie tiene que darme carnets de levantinista cuando en familia íbamos los 4 de la familia en partidos de 3ª y 2ª B, y éramos 3.000. Además sentados junto a Pepe, tu profesor de instituto y con el que comparto asiento. Las opiniones son totalmente justificadas por cada uno que las tiene, pero me cansa ya el tufillo de que el que está a favor de la vuelta de Morales, está equivocado o no es tan levantinista porque no perdona su huida. Yo estoy a favor de su vuelta, mi entorno está a favor de su vuelta, y muchos levantinistas con los que hablo, lo están. También conozco a los que no lo están. El problema de esto es que mayoritariamente opinan los que están en contra, y no a favor. Y que nadie me de lecciones del disgusto cuando se fue, ya que mi hijo tiene 3 camisetas con su nombre y no se las ha vuelto a poner, lo consideró traidor, y ahora, con 13 años, está ilusionado con su vuelta.

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    1. Penúltimo párrafo. Solo voy a remitirme a ello. Si no te has parado a leer esa parte detenidamente, vuelve a hacerlo. Si sigues pensado que hago "reparto de carnets", cuando precisamente estoy aludiendo e incidiendo en lo contrario, sobre que TODA postura es respetable y no por ello uno es más o menos levantinista que otro, el problema ya no es mío. Expongo mi sencilla y humilde opinión, tan válida como la tuya o la de cualquier otra persona. Sin ir más lejos, alguno de mis compañeros de Mundo Levante UD no tiene esa misma visión que expongo. Por ello, no entiendo esta crítica, sin acritud. Un saludo y macho Levante

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    2. Precisamente Eric en este artículo argumenta que no tendría sentido ir repartiendo "carnets de levantinistas" a quien esté en contra o a favor de la vuelta de Morales. Me parece muy bien que tu estés a favor de ello y al igual que a nosotros nos toca respetar tu opinión, debes respetar la opinión del que no quiera renovar el pase (no es mi caso) porque sienta que con el fichaje de Morales el Levante ha perdido gran parte de esa identidad que nos caracterizaba de humildes pero con orgullo y dignidad. En mi opinión, la vuelta de Morales es un insulto al aficionado granota ya que se llenó la boca de falsas promesas para luego dejarnos tirados a las primeras de cambio, y como bien dice Eric en el artículo, si desde el principio Morales hubiera querido irse a jugar Europa dejando dinero en caja se le hubiera respetado, aplaudido y se le seguria considerando leyenda como pasa con Iborra. Ya dejando de lado lo sentimental (en la cual respeto completamente tu opinión pero ni mucho menos la comparto), deportivamente bajo mi punto de vista el fichaje no hay por donde cogerlo, contrato de 2+1 años a un tío con 37, cobrando el doble que el segundo jugador que más cobra de la plantilla y como ha comentado Eric, en una categoría que es premia completamente lo contrario de sus capacidades como futbolista, bien se ha visto el rendimiento de por ejemplo De Frutos, el cual en primera destacó lo suficiente como para tener ofertas de más de 10M de euros y luego en segunda tuvo una temporada más que discreta o igual que el propio Morales en la 16/17. Dicho esto, yo por lo menos no estoy para nada de acuerdo con el fichaje del excomandante, no solo porque a mi parecer es un insulto al aficionado, si no porque deportivamente "a priori" no va a aportar nada.

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  2. J.Daniel Clemente Rodrigo7 de julio de 2024, 20:14

    Eric, totalmente de acuerdo con tu exposición, que es exactamente a la mia. Macho el Llevant sempre.

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  3. Todo es una cortina de humo, para ocultar los fracasos tanto en lo deportivo como en el club.
    Estamos en manos de Dios sabe donde.
    Todos quieren mandar, todos dicrn que ponen dinero, pero yo lo unico que leo, es que tenemos una deuda enorme, y nadir dice como vamos a intentar salir de esto.
    Y estoy harto de la fundacion. Piesno que es una pantomima de vividores, que quieren seguir viviendo del cuento.
    Ajemos al problema del Levante

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  4. Gran artículo Eric, totalmente de acuerdo en todo lo aje expones. Un saludo.

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