Raúl Fernández se marcha a Las Palmas

Donde hace menos de un año se vivía una historia de amor, hoy ya no queda nada. Tan solo el bonito recuerdo de lo que fue. Eso mismo es lo que ha sucedido con Raúl Fernández y el Levante UD. El cancerbero ha acordado oficialmente su desvinculación para militar a partir de la próxima temporada en la UD Las Palmas. No habrá compensación económica salvo en caso de objetivos.

-Raúl Fernández (@Jorge Ramírez / Levante UD)-
El futbolista vasco, de 30 años de edad, llegaba hace dos veranos a Orriols con el objetivo de convertirse en el guardián bajo palos y ser uno de los héroes en la lucha por el ascenso. Y así fue. No defraudó. Tras ganarle la titularidad a Remiro, aguantó el puesto, el Levante regresó a primera división y Raúl Fernández se coronaba con el 'trofeo Zamora' de la temporada 2016/17. Dicho trabajo convenció a la dirección deportiva para entonces prolongar su contrato un año más.

En el regreso a la máxima categoría, siguió manteniéndose como titular a base de buenas actuaciones, pero en la jornada 12 -precisamente cuando tocaba visitar el estadio de Las Palmas- ya no sería de la partida inicial por decisión técnica. A partir de entonces Oier ocupó su puesto y únicamente se vio a Raúl Fernández en la eliminatoria copera frente al Espanyol.

Raúl Fernández también estuvo en el punto de mira, por una toma de decisiones que trajo polémica y obligó al club a mover ficha en el mercado invernal. Una situación que no gustó nada y que pudo haber pesado en esta decisión sobre su futuro. Langerak, en búsqueda de minutos para intentar asegurar su estancia en la cita mundialística, dejó el Levante. A los pocos días, Raúl Fernández tomaba la decisión de pasar por quirófano por unos problemas en la cadera que la mantuvieron fuera de los terrenos de juego el resto de la temporada. Por ello, se precipitó el regreso de Koke y se acordó la cesión de Iván Villar.

"Cuando yo era jugador y tenía enfrente un portero así, me preguntaba: ¿por dónde se la meto?". Esas eran palabras de Tito en la presentación de Raúl Fernández. Palabras que se materializaron en hechos, pero que ya quedan o parecen quedar muy lejos en el tiempo. ¡¡Mucha suerte, Raúl!!