martes, 17 de mayo de 2016

Un antigol y un peso pesado para el ataque granota

No siempre se puede acertar. Ni un director deportivo que deposita su confianza fichando a un futbolista que cree ideal para un equipo ni quienes redactan unas líneas con tal de dar a conocer mejor como se desenvuelve este, damos siempre en la diana.

Aquí, en Mundo Levante UD, se publicaba un perfil futbolístico llamado 'Gol y músculo para el ataque granota'. Este título hacía referencia a Nabil Ghilas. Lo cierto es que el delantero franco-argelino llegó con buen pie, adaptándose pronto al estilo de juego pretendido por el Levante y siendo el máximo artillero durante la pretemporada.

-Foto: Ghilas contra FC Barcelona (@Jorge Ramírez / Levante UD)-
Pero dio inicio la Liga y se esfumó. Lucas Alcaraz, entrenador que comenzó la temporada, eligió a Ghilas como su principal referencia. Y todo sea dicho, viendo sus precedentes y pese a su anterior episodio de luces y sombras en Córdoba, no éramos pocos los que presagiábamos que sería una de los baluartes para buscar una nueva permanencia y que tantas noches nos iba a alegrar. Lejos de la realidad, fracasó.

Deyverson, Casadesús, Roger y más tarde Rossi le fueron ganando el terreno perdido. Pasó de ser titular a ser un fijo de los descartes en las convocatorias. Hasta hubo un momento en que, dado el desacierto goleador de Ghilas y la capacidad física que perdió con el transcurso de las semanas, se preguntaba por su caso y Rubi llegó a tildar de "estar obsesionados" a la prensa.

Al técnico catalán le costó entrar en razón, pero rectificó. Podrá resultar curioso o mera casualidad que cuando Ghilas llegara a la cifra de 1.000 minutos disputados, desapareciera de cualquier plan deportivo. Una y otra vez distintas personalidades del club han negado que hubiera incluida algún tipo de claúsula en su contrato de cesión que le "obligara" a tener que hacerlo jugar. 

Los números de Nabil Ghilas han sido más que preocupantes y su caché se ha desplomado hasta los límites más bajos. En 22 apariciones y la suma total de 1.110 minutos entre Liga y Copa del Rey ha sido incapaz de anotar un solo tanto. Y su último encuentro disputado queda muy atrás, frente al Eibar en la jornada 24.

Para encontrar un caso así en el Levante, en la época actual está el precedente de Aloys Nong. El belga, por el que se pagó 300.000 € de traspaso tampoco estreno su cuenta goleadora. Y años más atrás Luyindula o el georgiano Arveladeze. Pero todos los citados no llegaron a tener ni una tercera parte de los minutos y oportunidades brindadas a Ghilas. 

Quizás, la etiqueta que ahora correspondería poner a dicho futbolista sería la de 'Un antigol y un peso pesado para el ataque granota'.