lunes, 20 de julio de 2015

Nabil Ghilas: Gol y músculo para el ataque granota

Durante los primeros años tras el regreso del Levante UD a la primera división, el acierto con el fichaje de un delantero de garantías facilitó el camino para la permanencia durante las temporadas iniciales. Caicedo, Koné, Obafemi Martins y más tarde y sin tanta frecuencia David Barral han fusilado en gran número de veces las redes del Ciutat de Valencia y la de otros estadiso. Tras los fiascos de Baba y a la espera de una segunda oportunidad a Rafael Martins, será ahora Nabil Ghilas en quien están depositadas todas las confianzas para el éxito y compensar dichas carencias ofensivas.

Foto: Gazzetapress
El futbolista nacido en Marsella pero de origen argelino ha desarrollado y comenzó a consagrar su carrera futbolística en la Liga portuguesa. Pese a sus 25 años de edad, Ghilas ya centró las miradas de un gran club europeo como es el FC Porto, quien posee sus derechos. Sus dieciséis goles en apenas una temporada con el Moreirense fue el aval para que definitivamente en 2013 pagaran su traspaso para ser alternativa a una delantera de grandes nombres. Precisamente, dicha competencia frenó sus apariciones sobre el césped y el consecuente acierto con la portería dado la falta de minutos; aún así firmaría cuatro tantos saliendo desde el banquillo o aprovechando otras competiciones.

Pese a no ser su mejor año en cuanto a números, Ghilas formó parte de la expedición argelina de 23 jugadores en el Mundial 2014 disputado en Brasil. Los africanos protagonizaron un papel humilde pero notable, alcanzando los octavos de final con la actuación destacada de otros componentes de la Liga española. Llegando dicho verano a su fin, comenzaba su primera aventura en España.

El Córdoba CF, ante su ascenso histórico tras décadas sin codearse entre los grandes, hizo el esfuerzo y negoció duro para que Ghilas fuera su hombre-gol. Ni mucho menos la temporada fue fácil, ni para el equipo ni para él. Desde un principio, el club verdiblanco no tomó la medida a la categoría y se situó en los puestos bajos que no abandonaría hasta el final. Un juego poco efectivo, cambio de entrenadores, polémicas de sus futbolistas,... hicieron inevitables el descenso y el malestar de sus aficionados. Afectado negativamente por la llegada del técnico Miroslav Djukic, también Ghilas tendría sus más y sus menos con él que le dejaron en un segundo plano. Pese a ello y ante las críticas, el atacante fue respondiendo sobre el terreno de juego y transformó un total de siete dianas, alzándose como máximo goleador.

Con ganas de quitarse esa espinita de encima, ahora llega por segunda vez a préstamo a nuestro país, pero esta vez para enfundarse la elástica levantinista. Ghilas, tal y como manifestó en su presentación, no quiere marcarse altas metas pero sí aportar lo mejor de sí para demostrar ese gran futbolista que aporta constante trabajo y gol. Hecho un toro, como así su estado físico actual lo demuestra, comenzó de la mejor manera posible: debutando con gol en Alzira.  

Foto: María Villanueva / Mundo Levante UD
Ghilas es el clásico "9" pero que destaca por su polivalencia y variedad de recursos que le hacen ser incómodo a la hora de defender por el rival. Con gran movilidad entre los centrales, es capaz de generarse el espacio para recibir asistencias de sus compañeros para encarar al portero en el mano a mano, otra de sus especialidades en la que rara vez perdona. Pese a que su apariencia engañe y no sea sobrepeso lo que le enfunda, es difícil de ser tumbado y en los duelos directos tanto por suelo como en balones aéreos impone su fuerza. Además, otra de sus virtudes es la velocidad, esa tan deseada estos años atrás tras la marcha de "Obagol".

Un depredador anda suelto. Ahora está en Orriols con el dorsal 23 y querrá que nadie le pare. Es Nabil Ghilas, gol y músculo para el ataque granota.


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