miércoles, 10 de octubre de 2012

El filial paladea las mieles del éxito

El Levante UD B cosechó en la tarde de hoy su cuarto triunfo de manera consecutiva. En esta ocasión, la víctima fue un RCD Espanyol B que, pese a adelantarse en el electrónico mediado el primer acto, jamás pudo sostener el brío y entusiasmo de los pupilos de José Gómez, quienes revirtieron la situación y sumaron tres puntos que les permiten asentarse con solidez en los puestos de promoción de ascenso a la Liga Adelante.

El equipo ha sabido sobreponerse al peso de la categoría y al crecimiento de algún futbolista clave en sus esquemas como Rubén García, quien ya es uno más de la primera plantilla. La confianza en sí mismos, creyéndose de verdad el nivel que atesoran la gran mayoría de ellos, la ambición y competitividad que muestran en cada acción y también la compenetración entre todos los miembros técnicos de las distintos estamentos de la entidad (algo que el propio míster valenciano ha esgrimido en rueda de prensa, recordando la importancia de entrenarse junto a los mayores) son algunos de los argumentos que hacen creer que el simple objetivo de la permanencia puede parecer poco. Sin embargo, tengamos los pies en el suelo y vayamos partido a partido.


-Fotografía: Jorge Ramírez-

Toda esta reflexión precede a lo que pretende ser un resumen de lo ocurrido sobre el verde en la Ciudad Deportiva de Buñol. Los locales salieron con fuerza, empujando desde el inicio, y con sendas ocasiones de Roger Martí con un denominador común: los envíos de José Morales. Descubrir al centrocampista de Fuenlabrada a día de hoy puede parecer absurdo; sin embargo, lo que está claro es que de esas botas no solamente emana fútbol a raudales, sino que las pequeñas dosis de magia y prestidigitación también están presentes.

No obstante, y pese al dominio azulgrana, fue el filial espanyolista quien estrenaría el tanteador. Centro de Jorge desde la izquierda, y Cubillas que acertó a introducir el balón en el fondo de las mallas. Precisamente éste último, apenas unos minutos más tarde, pudo ampliar la renta del conjunto catalán. Una sensacional intervención de Sergio Garabato, siempre atento bajo palos, tranquilizó el nerviosismo que se instauraba entre un graderío repleto de caras conocidas.

La reacción y el despertar de los levantinos no se hizo esperar, y falta de cinco minutos para la finalización de la primera mitad Morales estableció la igualada, tras cabecear un excelente centro del recién incorporado Álvaro Rosa. 

El paso por vestuarios sirvió para confirmar las sensaciones globales, y poco tardó en llegar el tanto de la remontada. Envío de Morales desde la esquina y Moyano que conecta un excelente testarazo.  La tónica se mantuvo y acentúo, más si cabe, con la expulsión del visitante Mario Ortiz. Álvaro Rosas certificaría la victoria, de nuevo a pase de Morales, de un conjunto que en estos momentos paladea con orgullo las mieles del éxito.