¿El levantinismo piensa que ya ha vivido todo? Seguro que no. Siempre hay un capítulo más surrealista que el anterior. Eso ocurrió en el empate entre Levante UD y Sevilla FC (3-3). Un reparto de puntos, de emociones, muchos goles y comportamientos incívicos por parte de las dos aficiones que -al menos- permitirá a los granotas terminar la jornada fuera de puestos del descenso.
![]() |
| - Dela celebra el gol en el partido Levante UD 3-3 Sevilla FC (@A. Benetó | LUD) - |
Se puede escribir la historia por el principio o por el final, porque el actor principal fue el mismo: Ifeanyi Ndukwe. En el día que estrenó titularidad, pasó de villano a héroe. Del gol regalado a Robbie Ure tras un mal pase a Ryan a obrar el definitivo tres a tres con prácticamente 20 supervivientes sobre el área rival. Otra vez un central salvaba los muebles del Levante.
Antes y tras una de las primeras partes más pobres a nivel táctico que se recuerdan muchos años en Orriols, el Sevilla se plantaba con un 0-2 a favor en el minuto 55 mediante un gol de Félix Correia. Por centímetros, rompía un fuera de juego que el linier había decretado. En ambos goles, además de los gritos continuos de "Puta Levante", las botellas comenzaron a llover desde la grada visitante a otros sectores.
En ese momento, entró Petar Ratkov por un más que desacertado Musuayi. Todo empezó a cambiar. Iván Romero volvía a cumplir la ley del ex y quitaba las telarañas de la portería de Vlachodimos. Los valencianos querían remar a contracorriente del marcador y de las continuas interrupciones de tiempo del Sevilla. Y el tiempo de descuento fue uno de esos que desata la locura entre los aficionados y crispa a los entrenadores. Pasó de todo. Fue 'molto longo'. Con una magistral volea, Dela establecía el empate a dos para en el 91'.
Parecía que el Levante ya había hecho lo más complicado. Pero no. Isaac Romero, sobrepasado el minuto 95, anotaba un tercer gol para el Sevilla que casi parecía definitivo. La celebración fue en el córner de Gol Orriols y mandó callar a la afición granota. Y como los ánimos ya venían caldeados por el enfrentamiento de la mañana entre Biris Norte y Ultras Levante, entonces la lluvia de botellazos al césped la protagonizó la hinchada local. Se prevé que haya algún tipo de sanción para el club.
En mitad de ese caos y desconcierto, expulsión de Isaac Romero. El Levante iba a apurar sus opciones, sin saber de cuánto tiempo exactamente dispondría. Lo que sí conocía que sería suficiente para tener como poco una ocasión. Y como contamos, Ndukwe no la desaprovechó para materializar el definitivo 3-3. Con sus virtudes, defectos y puro sentimiento granota, una noche más vibrante. This is Orriols.

Comentarios
Publicar un comentario