Obtener beneficios económicos y rendimiento deportivo inmediato es una tarea difícil en el fútbol. El Levante UD, en una ventana de mercado de fichajes, ha cambiado su plantilla drásticamente y de paso ha fijado varias marcas sin precedentes. Entre ellas, este verano 2026 ha servido para superar el récord histórico del club granota a nivel de ventas.
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| - La plantilla del Levante UD 2025-26 celebra un gol en el Ciutat de Valencia (@Adolfo Benetó | LUD) - |
El total del beneficio bruto obtenido por el Levante UD es de casi 42,5 millones de euros de cara al inicio de la temporada 2026-27, entre las cifras fijas y variables. Cuatro salidas de jugadores importantes y otras dos operaciones por las que indirectamente se ha obtenido rentabilidad por los derechos conservados es lo que permite alcanzar estos números. Aún así, el Levante sigue alejado de la norma 1:1 del Fair Play Financiero y, como dijo Héctor Rodas en rueda de prensa, esta estará más cerca en caso de conseguir la permanencia este año.
La joya de la corona se la llevó el traspaso de Carlos Espí al Real Madrid. El pago de los 25 millones de euros de su cláusula influyó y ayudó mucho a la entidad levantinista. No obstante, haciendo las pertinentes reducciones, el Levante prácticamente poco dinero ha podido reutilizar. La UD Alzira percibió un 10%, la UE Tavernes de la Valldigna obtuvo derechos de formación, sólo un cuarto de lo restante fue a las arcas del club y fue una operación aprovechada, tal y como informó El Confidencial, para ponerse más al corriente con distintos acreedores con los que había deuda pendiente.
Ya durante el mes de agosto se confirmaron otras tres ventas de valor para el decano valenciano. Todas ellas fueron con cantidades variables, por hombres que estaban claramente en el escaparate y teniendo a Etta Eyong al único que esquiva un cambio de equipo. En orden, primero salió Kervin Arriaga al AEK de Atenas a cambio de 3 millones de euros más 0,5 en variables, de los cuales también había un 25% de la plusvalía reservado para el Partizán de Belgrado.
Una semana después llegó el turno de Kareem Tunde, al que en vistas a una posible salida se inscribió finalmente y de forma inteligente con el primer equipo para que contabilizara al 100% de cara al FPF. La venta del extremo formado en la cantera al West Bromwich Albion se zanjó en 3 millones de euros fijos más 2 millones en variables. Por último, ya en la clausura del mercado, Carlos Álvarez fue traspasado al Club América de la liga de México por 6 millones de euros fijos y otros 2 millones en variables, de los que un 30% fue a las arcas del Sevilla FC.
Además de estos implicados, el Levante sacó más rentabilidad por otro par de jugadores que en el pasado militaron en sus filas y de los que conservaba derechos federativos. Uno, Buba Sangare, que con su traspaso desde la AS Roma al Elche CF otorgó alrededor de 600.000 euros. El otro protagonista fue Marcelo Saracchi, que tras recalar Houston Dynamo FC de la MLS premió a los de Orriols con 338.000 euros.
El anterior precedente de mayores beneficios en ventas del Levante UD se remonta al final de la temporada 2017-18. Entonces se formalizó la que es hasta la fecha la operación más rentable, con el traspaso de Jefferson Lerma al Bournemouth de la Premier League a cambio de 30,5 millones de euros. De estos, un pequeño porcentaje fue destinado a su anterior club, el Atlético Huila. Además, para redondear el mercado, Emmanuel Boateng marchó al DL Yifang de la liga de China por 11 millones de euros. Con solo dos salidas que generaron ingresos, la dirección deportiva obtuvo un botín en forma de oro que no supo gestionar de la mejor manera de cara a las siguientes temporadas.

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