La realidad es que el Levante UD va a tener que sudar para salvarse. La situación se complica a medida que pasan las semanas, y las dos derrotas en los últimos tres días hacen presagiar el peor de los desenlaces para el conjunto granota.
![]() |
| - Unai Vencedor controlando la pelota (@Clive Brunskill | Getty Images) - |
19 de febrero, y en el Levante UD la sensación que se respira es terrorífica. A siete puntos de la permanencia, con partido frente al FC Barcelona este domingo, y un runrún en el ambiente que se teme lo peor.
Sabes que no se están haciendo las cosas bien cuando la afición rival canta "Levante es de Primera", con pena y no soberbia. La buena dinámica y la mejoría en el juego del conjunto granota se ha desvanecido como un castillo de naipes en los últimos partidos. A diferencia de lo que se veía en los primeros encuentros con Luís Castro al frente, el equipo ha dado un paso atrás, se muestra con menos confianza, y con más viento a contracorriente que nunca.
No sería justo decir que la plantilla, en conjunto, ha tirado la toalla, pero sí cabe destacar que ciertos futbolistas, sencillamente, ni están ni se les espera. Por otra parte, la gestión de los cambios de Castro ha dado de qué hablar, y no en el buen sentido.
El once presentado por el técnico luso en el día de ayer no dejó indiferente a nadie. Por primera vez desde que tomó las riendas del banquillo levantinista, sentó a jugadores importantes como Carlos Álvarez o Iván Romero. En el caso del '24', nada tuvo que ver el estado físico, pues fue sustituido en el derbi ante el Valencia CF en el minuto 70. Sin Carlos, el equipo no conseguía jugar entre líneas, y conectar con los hombres de arriba. El resultado, un juego muy plano que a la postre terminó saliendo mal.
El síntoma general que rodea el Ciutat de Valencia es que el equipo está involucionando. Y si a ello se le suman otros factores, como la mala suerte, el calendario o el hecho de que la plantilla es floja para la élite, se genera un caldo de cultivo poco agradable.
El miedo a que el conjunto granota no haya tocado fondo todavía es real, y palpable. A expensas de lo que suceda en el Spotify Camp Nou el domingo, comienza la verdadera liga del cuadro azulgrana. Es clave llegar vivo, o al menos con ciertas opciones de salvación, a estos partidos en los que, definitivamente, el balón determinará si el Levante UD es merecedor de jugar en Primera División la próxima temporada.

Comentarios
Publicar un comentario