El Levante UD Femenino está muy vivo. Todo hacía presagiar el peor de los desenlaces para el conjunto granota a final de temporada, pero en las últimas semanas está apurando sus opciones de permanencia en la Liga F.
![]() |
| - El Levante UD Femenino celebra su victoria contra el Madrid CFF (@LUD) - |
Si bien el chute de moral y la mejoría es considerable, la alegría dura poco en casa del pobre. Erika pudo saborear en cuestión de cinco minutos el mejor y peor lado del fútbol. Por una parte, marcando el 2-1 definitivo, pero por otra rompiéndose el ligamento cruzado anterior y el menisco externo de su rodilla derecha.
Toca pelear por el objetivo sin la mejor futbolista del equipo. La importancia de la '10' granota no se explica con números, sino con liderazgo. Por suerte, es indudable que la asturiana volverá, y lo hará siendo la líder de un Levante UD Femenino que todavía no sabe en qué categoría jugará la próxima temporada.
El factor mental es, sencillamente, lo que más ha cambiado este equipo desde la llegada de Andrés París. El técnico limpió la negatividad en la cabeza de unas futbolistas que daban y dan para mucho más que dos puntos en cinco meses.
Balance del mercado de fichajes invernal
La plantilla necesitaba cambios. Estaba claro que, ante una confección de equipo en verano muy floja, los malos resultados no tardaron en llegar y, con ello, los malos augurios para un vestuario marcado por la juventud y falta de experiencia en estas situaciones.
Por ello, el Levante UD Femenino ha realizado tres operaciones en el mercado invernal. Dos salidas y una llegada que, a priori, va a aportar más que su predecesoras. Ari Arias llegó desde el Costa Adeje Tenerife para sustituir a Pierina Núñez, que puso fin a su etapa en Orriols sin estrenarse como goleadora. La otra futbolista que tampoco se encuentra ya en la plantilla es Sintia Cabezas, con una breve etapa donde dejó más sombras que luces.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario