Un Levante UD valiente quiere pero no puede

Lo de muchos partidos esta temporada. El Levante UD mereció más ante un Atlético de Madrid pasivo y que estuvo contra las cuerdas. El conjunto granota llevó el peso del partido, especialmente en la segunda parte, y solo Oblak evitó el triunfo azulgrana.

- Kareem Tunde intenta driblar a Ruggeri (@A. Benetó | LUD) -

Un punto que, sobre el papel, era bueno, pero que finalmente sabe a poco. El Levante UD se vuelve a quedar con esa sensación tras empatar contra todo un Atlético de Madrid. El cuadro colchonero presentaba varias rotaciones en su once inicial, y eso le pasó factura en un feudo en el que está acostumbrado a sufrir históricamente.

Si bien los de Simeone tuvieron las primeras llegadas del choque, sus aspiraciones se frenaron en el fuerte y desafortunado choque entre Matías Moreno y Sørloth. Un golpe que obligó a ambos a abandonar el terreno de juego, en el caso del noruego incluso en camilla. A partir de ahí, y pese a la entrada de Julián Álvarez, los rojiblancos dieron un paso atrás y dejaron jugar a los granotas, que ya al borde del descanso controlaban la situación.

A la vuelta de los vestuarios el guion seguiría siendo el mismo. Mientras que el Atlético de Madrid movía ficha en el banquillo con malas sensaciones, los de Luís Castro se sentían cómodos, y probaban de diversas maneras. El ingreso al verde de Etta Eyong le dio mayor presencia en campo contrario, aunque sin éxito como refleja el marcador final de 0-0.

Un empate que pudo no ser así, pero Oblak decidió que no era tarde de goles. Dela remató un centro preciso de Olasagasti, y el esloveno sacó una mano providencial. La de todos los partidos del portero colchonero.

Sin muchos más acercamientos por parte de los dos equipos, el duelo concluye con resultado gafas y la sensación de que el Levante UD se quedó corto. No será porque los locales no tuvieron oportunidades. Una de Pablo Martínez que fue muy alta, u otra de Toljan donde tenía tiempo de pensar. Lo cierto es que los cambios llegaron algo tarde y, de hecho, no llegó a entrar un hombre de refresco en el centro del campo cuando Pablo Martínez y Raghouber estaban exhaustos luego de otra buena actuación en la sala de máquinas.

Como nota destacada final, el gran partido de Matturro una vez se colocó de central, y en general de la zaga azulgrana; y el debut como levantinista del hispanoisraelí Tay Abed. Próxima parada, San Mamés, con un ambiente propenso a rascar algo.


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