El gran dilema con Toño

Problema. Y este además con todas las letras, de los de verdad. El protagonista de este nuevo y negativo capítulo es Toño García.

-Toño / @Adolfo Benetó (Levante UD)-
El lateral izquierdo, uno de los jugadores más en forma y más beneficiados individualmente por rendimiento con el nuevo sistema de juego, se ha complicado él mismo su futuro. Tanto a corto como a largo plazo, de forma innecesaria y completamente evitable. El pasado domingo de madrugada, el futbolista era cazado en un control de alcoholemia sobrepasando los límites legales, siendo retenido por la policía y sancionado al considerarse una infracción grave. 

Humanamente y afectado anímicamente tras trascender a los medios, el futbolista también decidía lanzar un comunicado de disculpas a través de sus redes sociales: "Todos aprendemos de nuestros errores y por eso quiero pedir disculpas. Ni como ciudadano, ni como profesional del fútbol puedo protagonizar un acto como el de la noche del domingo cuando volvía de cenar tras el encuentro del domingo. Soy consciente de que fue una temeridad y por ello pido perdón a toda la ciudadanía, al club, a la afición y mis compañeros. Mi ilusión, compromiso y trabajo por los colores del Levante UD siendo máximos" decía este.

Ahora Toño se expone a una sanción por saltarse el régimen interno del club y de cara también a un posible castigo deportivo si el míster lo considera, costándole seriamente la titularidad en detrimento de Luna. Por si fuera poco, su renovación sigue en el aire y con las posturas todavía muy alejadas. Cabe recordar que el valenciano finaliza contrato en el mes de junio.

A sus 29 años, cumplidos en este mismo día, exige cuatro años para sellar el acuerdo. El Levante no sobrepasa las tres temporadas y no pretende en principio aceptar sus exigencias, pese a sus buenos partidos y ser uno de los futbolistas que más temporadas lleva militando en Orriols. Mientras tanto, otros clubes de La Liga entre los que se encuentra el Villarreal y equipos de media tabla no pierden su rastro por lo que pueda suceder por si al llegar enero (fecha legal para poder negociar con otras entidades) todavía no ha confirmado su continuidad.

Los esfuerzos y sacrificios de Toño durante los dos últimos veranos, llevando a cabo una preparación física extra y con antelación para aportar lo máximo sobre los terrenos de juego pueden pesar y jugar en su contra precisamente por su mala cabeza. Pese a la naturalidad que pueda y deba darse al caso, habrá que seguir bien de cerca próximamente la evolución del gran dilema con Toño.