El rugir silencioso de Jason

Es temporada de reivindicaciones. Hasta cuatro futbolistas (sin incluir las cesiones) finalizan su contrato con el Levante y trabajan duramente para ganarse la renovación o, por contra, la mejor alternativa deportiva posible en el futuro. Uno de ellos es Jason Remeseiro.

-Gol de Jason / @Adolfo Benetó (Levante UD)-
El jugador gallego volvía a la titularidad por la puerta grande en el Levante. Tras unas jornadas contando con escasos minutos o incluso quedándose fuera de la convocatoria, tenía una nueva oportunidad para demostrar su mejor versión futbolística y convencer a Paco López con su innovador 3-5-2 como sistema. 

Jason actuó como carrilero, abarcando prácticamente la totalidad de toda la banda derecha. Y vaya si destacó... Fue uno de los nombres destacados del encuentro y además anotó uno de los goles que otorgaban la victoria frente al Deportivo Alavés. Con gran alegría y rabia lo celebraba, como si del rugir de un león se tratara. Los levantinistas remontaban y vencían dicho partido. Un hecho cuyo anterior precedente se dio en mayo de 2016, al imponerse con idéntico resultado al Atlético de Madrid.

El futbolista se mantiene algo al margen de aparecer públicamente en prensa, tan solo atendiendo a los medios de comunicación oficiales del club. Al margen de los focos y también sin postularse sobre su futuro, después de que la pasada temporada sus representantes y la dirección deportiva del Levante no llegaran a un acuerdo para su continuidad, estando las posturas muy alejadas.

Lo cierto es que la figura de Jason, después de ser el segundo máximo goleador en la temporada del ascenso, aún sigue generando dudas sobre todo en una afición dividida entre afines a él o detractores. Pero eso sí, que no duda en reconocer sus aportaciones cuando realiza un gran trabajo, como se vio con la ovación del pasado domingo.

Era el segundo gol de Jason en la Liga Santander. Lo más curioso de todo es que lo obró de cabeza, sin ser su punto fuerte. Así el equipo levantinista sellaba un tanto de esta manera desde que lo hiciera en su visita a Getafe con el estreno de Paco López en el banquillo, 17 partidos después. Para más inri, cuando Jason se pone el disfraz de killer, el Levante nunca falla. Son ya 12 las dianas con la elástica azulgrana y nunca se perdió. ¿Seguiremos disfrutando del rugir silencioso de Jason?