jueves, 10 de noviembre de 2016

Entrevista a Pedro López: "Ser capitán del Levante es un orgullo porque es el equipo de mi tierra y en el que llevo muchos años jugando"

-Este sábado toca afrontar un nuevo partido en el Ciutat de Valencia, donde se está invictos hasta el momento. ¿Estáis convencidos en que seguirá la racha positiva?

 Cuando estás en una racha tan positiva, lo que quieres hacer es alargarla. Que mejor que hacerlo en tu estadio, con tu gente,... Al final de lo que se trata es de intentar que lo bueno dure e ir sumando de tres en tres.


-Foto: Jorge Ramírez / Levante UD-
-Se recibe al Cádiz, equipo que en los penaltis eliminó al Levante a las primeras de cambio de la Copa del Rey. ¿Hay sed de venganza? ¿Y fue en cierta medida dicha eliminación un respiro para centrarse exclusivamente en la Liga?

En un principio no hay sed de venganza. Al final cada partido es una historia. Los partidos de Copa y los partidos de Liga son totalmente distintos. Somos conscientes de que queda mucha temporada, pero son tres puntos importantísimos. A partir de ahí, cada uno intentará hacer su partido y esperemos poder llevarnos los tres puntos.


-La temporada ha comenzado de forma increíble. Los números hablan por sí solos siendo el mejor líder de toda la historia de esta Segunda División. A pesar de las diferencias, ¿puede ser esto también algo negativo que pueda causar relajación o conformismo en algunos partidos?

 No creo. Más que nada porque conociendo a la gente que hay en el vestuario y la mentalidad de los jugadores, y sabiendo también de primera mano que el míster no deja nada de relajación transmitiendo y repitiendo cada día para lo bueno y para lo malo que el partido ya ha pasado y que hay que pelear por otro,... Pienso que el equipo lo tiene muy claro y después de cada partido hay que aprender de los errores y aun sacando un resultado positivo pelear por otro más la semana siguiente. Así tenemos que seguir.


-Y es que aunque el Levante está en lo más alto, la Liga está muy igualada con el resto de clubes en escasos puntos. ¿Qué equipos ves aspirantes a terminar en los primeros puestos?

Podemos tener sensaciones, pero eso en verdad nunca lo vamos a saber. Hay nueve o diez equipos en tres puntos. Al final el que sea más constante, el que no baje los brazos, el que encaje menos goles será el que esté arriba.


-Sorprende quizás ver tan irregulares a Getafe y Rayo Vallecano, tanto que incluso han cambiado de entrenador, aunque vosotros os habéis amoldado muy bien a la categoría. ¿Realmente es tan duro este cambio o también juega el aspecto psicológico?

Yo cro que sí. Más que nada porque hay equipos que bajan a Segunda División y quieren seguir jugando como lo estaban haciendo. Creo que eso es un error. De hecho hemos visto el ejemplo del Getafe que en las primeras jornadas ha practicado un fútbol más de Primera que de Segunda, siendo muy ofensivos, teniendo el equipo muy abierto y no le ha ido nada bien. Ahora es un equipo que se repliega mucho más, ha firmando un entrenador que sabe perfectamente lo que es esta categoría y está sumando más puntos. Eso es porque al final no ganas con el nombre, con el presentarte y decir que eres un ex-Primera, sino que ganas siendo listo y sabiendo que cada partido te exige una serie de cosas. Una de ellas es que el equipo sea un bloque y que la portería cuantas más veces la mantengas a cero mucho mejor.


-Viene el Levante de un año duro y este verano ha traído muchos cambios. Ya con la mente en frío, ¿cuáles piensas que fueron las causas del descenso o principales errores que hubo?

Pienso que fueron muchas causas pequeñitas. Empezamos mal la temporada y eso fue muy importante porque nosotros siempre estábamos acostumbrados a empezar bien y vivir de rentas el último tercio de Liga. El ir a remolque desde septiembre, quizás el equipo no lo asimiló bien. Cada partido te generaba mucha tensión y mucha agonía porque te veías otra semana abajo y se te iban los de arriba, cuando el rival te marcaba un gol te parecía un mundo remontar el partido,... Hay muchas cosas que los jugadores hicimos mal y al final cada uno, en base a lo que ha vivido el año pasado, le tiene que servir para evitar que le vuelva a pasar a él o a su equipo.


-No sé si coincidirás con esta afirmación, pero una de las claves para conseguir los objetivos y éxitos granotas durantes los últimos años habían sido la consistencia defensiva y la unión de un vestuario con cuyos futbolistas se sentía perfectamente identificada la afición. En cambio, parece que ha sido necesario este descenso para volver a dicha normalidad. ¿Cómo lo ves?

Sí. Yo creo que lo más importante es mantener la portería a cero, y más en Segunda División porque tienes jugadores de medio campo hacia arriba que sin necesidad de jugar bien te van a crear ocasiones, te van a hacer goles, te van a crear peligro a la portería rival,... Así, sin encajar gol, siempre estás dentro del partido y tienes mucho ganado. Es más, los últimos partidos en casa, aun sin tenerla a cero, al final has conseguido la victoria. También hay muy buen ambiente y es una de las claves de un equipo que quiere alcanzar sus objetivos. El día a día es de lo más importante y que el jugador se sienta a gusto yendo a entrenar.


-Centrándonos un poco más en ti. Poco a poco nos aproximamos al ecuador de la competición y hasta Navidad no habrá descansos. ¿Cómo te encuentras físicamente? ¿Dirías que estamos viendo al mejor Pedro López o incluso aún podemos esperar algo mejor de ti?

Yo me encuentro muy bien físicamente. Me considero un jugador muy regular y constante. Es verdad que ahora estoy teniendo la confianza del míster y disputando muchos partidos, pero no me veo mucho mejor que por ejemplo mis primeros años en el Levante. A lo mejor, al jugar más, tienes la sensación de que estás mejor, pero siendo sincero en las temporadas en que aquí he estado estoy contento porque pienso que tenido muy buen rendimiento y evidentemente todos queremos más. Este año, por lo general, también está siendo bueno, pero ya digo que no mucho más que otros años.



-A todo futbolista le gusta jugar lo máximo posible y durante los últimos años no habías tenido demasiada continuidad. Con la llegada de Rubi y durante la presente temporada, prácticamente estás disputando todos los minutos. Imaginamos que contento con ello, ¿verdad?

Al final yo estoy contento por la situación del grupo. Lo más importante es que el equipo esté dentro de cumplir el objetivo, pero evidentemente uno quiere aportar su granito de arena y quiere estar ahí. Me ha tocado vivir la cara buena del fútbol como ahora, pero también estoy preparado para vivir la cara amarga, que ya la he vivido, que es el no jugar pero dentro del vestuario ser uno más, respetar al técnico y tus compañeros,... Eso también es aportar y sumar para que, en este caso, el jugador que esté por delante tuya sepa que no se puede dormir porque estás entrenando bien, te estás cuidando,...



-Foto: Jorge Ramírez / Levante UD-
-Actualmente, además, eres el capitán del equipo después de que emblemas como Ballesteros y Juanfran pusieran el punto y final a su trayectoria. ¿Es para ti un orgullo o el portar el brazalete lo ves más como algo simbólico?

Para mí es un orgullo porque al final es el equipo de mi tierra y en el que llevo muchos años jugando. Luego sí que es verdad que desde que vine me han dicho que es mucha más responsabilidad ser capitán. No pienso que sea así, sino que eres la cabeza visible. Desde el primer día tengo la misma responsabilidad, tengo la misma presión, quiero hacerlo siempre bien, quiero que el grupo esté a gusto,... todo ello sin ser capitán. Entonces, hoy siendo capitán, siento lo mismo fuera y dentro del campo.


-¿Está siendo difícil de desempeñar este rol o los compañeros lo hacen todo más fácil? ¿Y en este sentido has recibido consejos por parte de alguien?

Como la situación está siendo buena, va todo rodado. Pero hay que estar preparado para cuando vengan malas.



-Hablando de tu situación, tienes contrato en vigor hasta 2017. ¿Pasa por tu cabeza seguir en el Levante más tiempo? ¿Y el descenso te hizo replantearte en algún momento empezar una nueva etapa lejos de Orriols?

La verdad que no me lo replanteé. He tenido dos descensos, uno con el Real Valladolid y este aquí, y al final en ambos decidí quedarme porque pienso que, una vez desciendes, es un reto bonito intentar subir con el mismo club. Siempre he dicho que estoy muy a gusto. No es estar solo en casa porque al final lo que quiero es jugar a fútbol y sentirme valorado, y aquí se da todo. Me siento muy identificado con la afición y con la gente y eso hace que no mires más allá de un descenso o de una situación personal mala. Lo único que quiero es vivir el presente y si este año podemos subir mucho mejor, y sino veremos a ver que pasa.


-Lo cierto es que cuando llegaste en 2011, la afición te recibió tremendamente bien y tú también pareciste sentirte cómodo enseguida como si esta hubiera sido tu casa de toda la vida. ¿Te sorprendió o sigue sorprendiendo esta respuesta en forma de cariño? 

Sí que es verdad que cuando estaba en el Real Valladolid y firmé con el Levante tenía varios amigos que habían jugado aquí y me hablaban muy bien de la afición y del club. Me lo medio esperaba. Al final todos sabemos que la afición del Levante es muy especial, en la que somos pocos pero buenos, como se suele decir. Como he dicho antes, me siento muy identificado porque es una gente muy sufridora y a la que nadie le ha regalado nada.


-Durante estos años te has convertido en el cuarto futbolista (empatado con Iborra y Ballesteros) con más partidos disputados en Primera, además de lograr la histórica participación para la Europa League. ¿Ha sido para ti muy difícil o diferente de asimilar el cambio de jugar contra algunos de los mejores equipos y futbolistas del mundo a hacerlo ahora en la categoría de plata?

 No, porque al final durante el campeonato tú sabes que eso puede pasar. A parte tienes que ser humilde y saber que tienes que estar en las buenas y en las malas. Cuando empieza la temporada, todos luchamos por un objetivo que es no bajar y luego puede pasar que bajes. Por tanto, si bajas tienes que ponerte el mono de trabajo, saber que estás en una categoría distinta y ser consciente que los jugadores  y estadios en los que te vas a enfrentar no van a ser iguales, pero tienes que tener la suficiente madurez para asimilarlo rápidamente y saber que no eres un futbolista de Primera.


-De todos estos años, si tuvieras que elegir el momento más bonito o especial y el más triste o duro de todos, ¿cuáles dirías que son estos?  

El momento mas especial fue el partido contra el Athletic Club en casa que nos metimos en Europa League. Pienso que fue una hazaña, una temporada para enmarcar y que un club así lo consiga está al alcance de muy pocos. Además me acuerdo que había un ambientazo ese día y fue muy emotivo. Y, evidentemente, el más duro fue el descenso porque no hay nada peor que ello: el perder una categoría.


-Y ya para terminar.  Si del descenso no gusta hablar, parece que una palabra tan bonita como "ascenso" se dice con la boca pequeña. Sinceramente, ¿te ves junto a tus compañeros dentro de unos meses festejando el regreso a Primera División en el balcón del Ayuntamiento? ¿Te comprometes a hacer algo en caso de conseguirlo?

Yo me comprometo a que el equipo esté enchufado todos los fines de semana. Vamos a intentar tener este rendimiento toda la temporada y a ver si podemos celebrar un ascenso que sería muy bonito. Nosotros siempre comentamos en el vestuario que lo que queremos es dar alegrías a la gente y que sea esta la que la palabra ascenso no la diga con la boca pequeña. La gente es la que tiene que disfrutarlo y se puede venir arriba, los jugadores no porque tenemos que estar tranquilos, no podemos perder los papeles ni que nos venga esa euforia. A mí me gusta ver como la afición saca pecho, pero también hay que entender que el futbolista no lo puede hacer. Respecto a hacer algo especial por un ascenso, al final es una alegría muy grande, te da para mucho y sería bonito hacer alguna locura. Estoy dispuesto a todo.