martes, 4 de octubre de 2016

Las mejores pinceladas para un bonito cuadro

Lo habré visto cientos de veces y no me canso. Son únicamente unos cinco segundos que ya conozco al dedillo. Pero siempre se produce el mismo resultado, contagiándome de los protagonistas. Hablo de ese GIF que el Levante colgaba en sus redes sociales oficiales el lunes para comenzar la semana, en el que Jason iba a ser entrevistado y Pedro López se infiltraba por detrás con una sonrisa picarona después de una nueva victoria.

-Captura GIF @LevanteUD-
Es una muestra más del buenrollismo y simpatía que sigue desprendiendo este equipo, desde Muñiz hasta cada uno y todos de sus jugadores. Por fortuna, hemos recuperado y ya nos vamos malacostumbrando a ese compromiso que brillaba por su ausencia en los últimos años. En las previas, a posterior o en el día a día, gente como Espinosa, Morales, Campaña, Remiro e incluso un menos partícipe de los esquemas del míster como es Rafael Martins con sus publicaciones nos dan hambre de más fútbol, de querer superar incluso las expectativas que tenemos en ellos.

Lo mejor de todo es que sus palabras no son solo intenciones, sino que responden donde debe hacerlo un profesional: hablando sobre el verde. Tanto los citados anteriormente como otros. Da igual que jueguen los noventa minutos que apenas una veintena. Y es que las aportaciones de los revulsivos que parten desde el banquillo también está dando sus frutos estas últimas semanas, pasando página a una de las notas que aún estaban pendientes. Iván López vuelve a asemejarse a ese eficaz lateral ya recuperado tras su lesión, Rober Pier deslumbró cuando tuvo que suplir a Postigo en Elche, Montañés y Jason ponen difícil a Muñiz quien debe ser el elegido para la banda derecha respondiendo con goles y desborde,...

-Foto: Jorge Ramírez / Levante UD-
Es cierto que el partido del domingo contra el Real Valladolid no fue el mejor. Más bien fue al contrario, sobretodo los primeros veinte minutos y parte del segundo tiempo. Ese gol inicial encajado en propia puerta desconcertó un poco al Levante, pero demostró que sabe reconstruirse sobre sus cimientos y remontó. Porque lo importante es ganar, da igual como y por cuanto. Roger sigue enchufando los goles a pares, aunque no desenfundara sus pistolas por respeto a su pasado blanquivioleta, mientras un Guitián cabizbajo que meses atrás había rechazado la propuesta granota ve a su rival en lo más alto y con argumentos claros para un ascenso y a su Real Valladolid encadenando la quinta derrota consecutiva y sumido en los puestos de descenso.

El Ciutat de Valencia se ha recuperado para la causa como feudo levantinista. Cuatro partidos disputados en él esta temporada con pleno de victorias, diez goles a favor y sin bajar de la barrera de diez mil espectadores. El próximo nueve de octubre, día festivo en el Cap i Casal, se visita Almería. Allí, hace un par de años, se sellaba prácticamente la última permanencia en Primera División gracias a la ya histórica goleada por uno a cuatro con un formidable hat-trick de Barral. 

La realidad es que de momento el Levante lleva traje de artista. Un mes y medio de competición en que está pintando un bonito cuadro con sus mejores y certeras pinceladas. Un cuadro que no tiene autor, pero que pretende ser nuevo patrimonio del levantinismo. Al igual que la Gioconda, patrimonio mundial, se esconde una sonrisa y mucha admiración de quien reconoce el trabajo bien hecho. Pero calma, como dice Morales en su última entrevista concedida al diario As: "No quiero oír de ascenso hasta el mes de marzo o abril".