domingo, 10 de abril de 2016

El peor guión vuelve a escribirse en el Benito Villamarín

Misma historia de siempre. Ya la conocemos todos, no hacen falta presentaciones. Un equipo que juegue en casa o a domicilio y que con una imagen seria y aparentemente gran profesionalidad merece sumar en su casillero, pero de golpe y porrazo aparece alguien que te da un duro golpe y te deja por los suelos. Cada jornada es una puñalada más y hoy esta nueva derrota levantinista tuvo el nombre y apellidos de Rubén Castro, que al igual que en la primera vuelta anotó el único gol del encuentro.

-Foto: Jorge Ramírez / Levante UD-
Heliopolis terminaría recriminando a su equipo la falta de pegada de su equipo, viendo como el colista de la clasificación también mostraba en su estadio una imagen más seria y fabricando llegadas de mayor peligro que los suyos. Una semana más, habría que lamentar la falta de precisión granota. Más de uno terminará arrancándose los pelos. Y es que en el séptimo minuto Verdú desaprovechaba algo inexplicable, cuando el esférico llegaba a sus pies después de combinar Jefferson Lerma y Casadesús en el área y enviar su remate final casi a la línea de banda cuando se encontraba frente a Adán.

El Betis, con prácticamente la permanencia certificada, quería dar una alegría más a su sufrida afición y así poner más tierra de por medio para evitar contratiempos finales. Pero ni Musonda y Joaquín por bandas ni Rubén Castro y Jorge Molina en la dupla atacante pusieron en apuros a los valencianos en estos primeros cuarenta y cinco minutos, mostrando Mariño plena seguridad en sus pocas apariciones, la mayoría por el aire. Los de Rubi, con el once tan innovador que presentaba hoy, seguían buscando hacerse un hueco entre los zagueros, encontrando uno Rossi en una genialidad individualidad que concluyó chutando contra el lateral de la red. También Medjani en un saque de esquina con la testa y con potencia demostró que los reflejos de Adán siguen impecables, ya que de no haber sido por el guardameta se hubiera traducido en gol y no en un nuevo saque desde el banderín.

En la segunda parte nada cambió. De hecho, hasta puede decirse que el transcurso del tiempo provocó que los equipos estuvieran más desorganizados y la parroquia bética se impacientara más. Incomprensiblemente, nadie puede entenderlo, Rubi tampoco se decidió a meter a sus dos máximos goleadores, o lo que es lo mismo, a sus dos estrellas, hasta que restaban poco más de diez minutos por jugar. Antes Rossi con un remate desde fuera del área y Lerma en un contragolpe en superioridad ya habían perdonado. Pero quien no lo haría era el killer verdiblanco. Quien sí estaba desde el primer minuto, tan solo le bastó para peinar con su cabeza un balón tras un centro desde la derecha para ver como la victoria se quedaba en casa.

A la desesperada y con más impotencia y desilusión que otra cosa, el Levante ya no tenía nada que hacer. Las lamentaciones y buena imagen no valen ni valdrán de nada. Seis partidos, cinco puntos de diferencia y otra oportunidad desaprovechada para recortar distancia con tal de alcanzar la permanencia. El peor guión volvió a escribirse en el Benito Villamarín; el mismo que tan bien conoce una afición levantinista tocada y hundida a la que todavía quedaba una mínima dosis de moral. Probablemente ya no.



Ficha técnica:
Real Betis Balompié: Adán, Molinero (Cejudo, min 69), Bruno, Pezzella, Montoya, N'Diaye, Ceballos, Joaquín (Portillo, min 78), Musonda, Jorge Molina (Van Wolfswinkel, min 58), Rubén Castro

Levante UD: Mariño, Pedro López, Medjani, David Navarro, Juanfran, Simao (Deyverson, min 84), Camarasa (José Mari, min 75), Jefferson Lerma (Morales, min 77), Verdú, Rossi, Casadesús

Árbitro: Prieto Iglesias. Amonestó a los locales N'Diaye, Bruno, Cejudo y Musonda y a los visitantes Juanfran.

Goles:1-0, min 82, Rubén Castro

Incidencias: Partido correspondiente a la 32ª jornada de la Liga 2015/16 disputado en el estadio Benito Villamarín.