jueves, 29 de octubre de 2015

Rubi: El gran reto del estratega

Rubi tomará las riendas del Levante UD durante los próximos ocho meses, con opción de prorrogar la vinculación dos cursos más. Tras alcanzar un acuerdo con la directiva azulgrana, el barcelonés asumirá el mando del navío granota y tendrá ante sí el reto de lograr la permanencia en una categoría que, a nivel de primer entrenador, le es completamente novedosa.

-Fotografía: Rubi en zona técnica/ SPORT-
Nacido en Vilasar del Mar hace 45 años, Joan Francesc Ferrer Sicilia (conocido como Rubi, y no Rubí, por el color de su pelo hace ya unos años) cuenta con una dilatada experiencia como entrenador en el panorama autonómico catalán. Su estreno se produjo en su localidad natal para, posteriormente, dar el salto a L'Hospitalet y al Sabadell. 

Seguidamente, logró un meritorio ascenso con el filial del Espanyol (equipo donde militó también como jugador) y se marchó a las Islas Baleares para ponerse al frente del Eivissa. Apenas doce encuentros después, tras un pobre balance, Rubi hizo las maletas y se afincó en Benidorm en el verano de 2009, apenas un año después de que Luis García Plaza (el otro gran candidato al puesto que hoy ocupará Rubi) se marchase rumbo al Levante UD.

Sin embargo, no es hasta 2012 cuando el catalán da el salto definitivo a la primera plana del fútbol profesional después de un brillante curso al frente del Girona, equipo al que está muy cerca de llevar a Primera División después de una temporada verdaderamente estratosférica. No obstante, el Almería se cruzó en su camino en la última fase del play-off y esfumó de golpe y porrazo todas las ilusiones de una afición otrora incrédula.

-Fotografía: Rubi en una sesión de entrenamiento
del FC Barcelona/ El Periódico-
Gracias a su sensacional curso, Rubi recibió la propuesta de enrolarse en las filas del Barcelona como pieza clave dentro de un cuerpo técnico encabezado por Tito Vilanova. Encargado del plano estratégico, el nuevo entrenador del Levante no vivió, a buen seguro, sus momentos más felices, observando como espectador directo la dramática vivencia de un Tito que nos diría adiós a todos de la manera más dolorosa. 

La llegada de Martino (se llegó a especular incluso con que Rubi fuera el nuevo entrenador) propició su salida del club y le permitió hacerse cargo de un histórico como el Real Valladolid. El objetivo no era otro que devolver al cuadro pucelano a la Liga BBVA. No obstante, tras clasificar en quinta posición y disputar la liguilla de promoción, la UD Las Palmas eliminó al equipo blanquivioleta y obligó a Rubi a tomar la puerta de salida. Apenas cuatro meses después, llega su gran oportunidad. El gran reto del estratega ya está aquí.