viernes, 18 de septiembre de 2015

FC Barcelona: El Olimpo de los campeones

Olvidar el pasado curso del FC Barcelona es, para los amantes del fútbol, sencillamente imposible. Un año convulso y cargado de sobresaltos, críticas, imposiciones fiscales y prohibiciones de la FIFA que se saldó con un fútbol por momentos brillante y un triplete que ya tiene su página escrita en el Olimpo del balompié. 

La remodelación experimentada en Can Barça, más profunda de lo que pudo parecer a simple vista, chocó frontalmente con un vanagloriado proyecto de cantera que, visualmente, parece haber perdido esa tan magnífica esencia de los últimos años. Rakitic, Mathieu, Vermaelen, Douglas, Ter Stegen, Bravo y, sobre todo, Luis Suárez, completaron una nómina de incorporaciones externas y ajenas al proyecto que, junto a la llegada de Luis Enrique al banquillo, se han convertido en esenciales dentro de este equipo.

Seguros bajo palos

-Fotografía: Ter Stegen/ SPORT-
Con ambos arqueros, el Barcelona ha ganado en solidez, consistencia y, especialmente con el germano, en un juego de pies y posicionamiento que tanto le costó adquirir a Valdés, pero que como el propio Piqué ha citado en más de una ocasión, "da la vida a los centrales". Con la lesión del chileno, de tres semanas de duración, Marc André tendrá la ocasión perfecta para adueñarse de manera definitiva, a sus veintitrés años, del marco azulgrana.

Cierta fragilidad defensiva

La línea defensiva es la que, quizá, generó más dudas durante la pasada temporada, especialmente en el comienzo. Con Alba y Alves fijos en los laterales (la invención de Sergi Roberto como carrilero diestro es una de las grandes novedades de este nuevo Barcelona), Piqué y Mascherano se han mostrado como la pareja más fiable en el eje de la defensa. El catalán ha recuperado su máximo nivel y el argentino, algo dubitativo en los últimos choques, siempre lo ha mantenido. Vermaelen, venido a más, y Mathieu, venido a menos, pelean con Bartra por conseguir un puesto como titular.

Metrónomos en la medular

-Fotografía: Rakitic/ FCB Oficial-
Busquets ejerce de eje, brújula y guía en un equipo en el que Iniesta y Rakitic son manantiales de fútbol y toque. El croata fue una de las grandes noticias del año pasado y se ha convertido en toda una referencia para el barcelonismo y dentro del mismo vestuario. Andrés, dosificado en los últimos meses y recuperado en su mejor tono físico, ha vuelto a lucir y brillar como antaño. Finalmente, Rafinha, que cayó ayer lesionado de aparente gravedad, ofrece una variante distinta en esa línea de doble motor bien escudada por Sergio. 

Magia y libertad en ataque

-Fotografía: Suárez, Neymar y Messi/ RTVE-
No obstante, la magia de este FC Barcelona aparece por los costados, con constantes apoyos, de la mano de Neymar y, por supuesto, Lionel Messi. Trece son los goles que el argentino le ha endosado ya al Levante. Tras su vuelta al perfil diestro del ataque y su genial sociedad con Suárez, el diez de Argentina ha vuelto a mostrar su mejor versión y se ha erigido una vez más como el candidato número uno a ser Balón de Oro el próximo enero. El charrúa, en punta de lanza, aporta una garra y un número de variantes en ataque asombroso. Algo que, combinado con sus fenomenales registros goleadores, le convierten en el nueve de referencia mundial. Sandro, Munir y compañía se perfilan como posibles relevos a la hora de dosificar esfuerzos, con Pedro rumbo a Londres y Arda y Aleix todavía inhabilitados.