jueves, 10 de julio de 2014

Víctor Pérez: un cerebro para la medular

El Levante UD ha hecho oficial la llegada de Víctor Pérez, centrocampista del Real Valladolid, para las dos próximas temporadas. El jugador, que se comprometió con el cuadro pucelano a renovar su contrato y pactar una salida tras el descenso a la categoría de plata, aterrizará en Valencia en calidad de cedido y trazará el trayecto inverso al ariete Roger Martí, a quien se le encomendará la tarea de copar el José Zorrilla con un buen puñado de goles. Víctor es un hombre deseado desde meses atrás por la secretaría técnica y, después de casi un mes de negociaciones más que intensas, el acuerdo ha fructificado y visto la luz apenas unas horas antes de que la pretemporada dé comienzo.

-Fotografía: Víctor como futbolista del Huesca/ MARCA-
Víctor Pérez Alonso nació el 12 de enero de 1988 en Albacete y, pese a su corta edad, cuenta ya con una notable experiencia en el fútbol profesional, tanto en Segunda División como en estos dos últimos cursos en la máxima categoría defendiendo la elástica franjivioleta. Desde muy joven, el mediocentro manchego trasladó su residencia a Madrid para formarse futbolísticamente en las canteras de Real Madrid y Getafe. El Alcorcón, sin embargo, fue uno de los primeros equipos que apostó firmemente por él y con los alfareros alcanzó el ascenso a la categoría de plata en una polémica eliminatoria ante el Ontinyent. 

Su buen papel durante la temporada le valió para, en verano de 2009, marcharse a Huesca con una vinculación contractual de dos años que cumplió a rajatabla y con un bagaje más que positivo. Tanto fue así, que los técnicos del Real Valladolid decidieron lanzarse a por su contratación y firmarle con el objetivo de convertirle en uno de los pilares de un ascenso a la Liga BBVA, que llegaría de la mano de Miroslav Djukic en el banquillo y eliminando al que fuera su anterior equipo, el Alcorcón, en la eliminatoria final.

-Fotografía: Víctor con la camiseta del Valladolid/ Onda Joven Radio-
Con siete tantos y un papel indiscutible en el éxito del equipo, se consolidó en el dificultoso primer año en la élite y demostró un nivel sobresaliente en su estreno en la máxima categoría. Una lesión de peroné le impidió disfrutar de tramo primaveral de la competición y su vuelta a los onces en el período decisivo sirivó para certificar la permanencia. Sin embargo, un proyecto sumido en el máximo de los descalabros y carente de rigor alguno abocó a Víctor y a todo el equipo a la consumación de un descenso que ha terminado por forzar su salida, no sin sellar un compromiso loable que habla muy bien de los valores del futbolista albaceteño.

¿Qué puede aportarle al Levante? Precisamente, algo que el equipo aqueja desde años atrás. Víctor es un futbolista inteligente y con una visión de juego realmente excelente. Tiene capacidad para salir con el balón jugado, se mueve muy bien en espacios reducidos y atesora un desplazamiento notable tanto en corto como en largo. Dirige con criterio y se asocia con facilidad con sus compañeros. Además, suma habitualmente un buen número de goles por temporada y se postula como un gran lanzador de envíos a balón parado y penas máximas. Un complemento perfecto para Simao y Sissoko que, sin lugar a dudas, gozará de gran éxito en sus, de momento, dos cursos rubricados con una entidad levantinista que le recibe con los brazos abiertos.