sábado, 19 de julio de 2014

Rafael Martins: garantía de gol

-Fotografía: Rafael Martins con la camiseta de Grémio/ www.gremio.net-
Lo que era un secreto a voces durante las últimas horas se ha convertido en la más fehaciente de las realidades. El Levante ha acometido, de manera oficial, la incorporación para las tres próximas temporadas del joven delantero Rafael Martins, procedente del Vitoria Setúbal y que aterriza en Valencia con la carta de libertad bajo el brazo. Un nuevo y más que inteligente movimiento de la dirección deportiva azulgrana, capaz de atar a un futbolista cuyo cartel de artillero, forjado especialmente en su última etapa en Portugal, le había hecho crecer ostensiblemente en cuanto a reconocimiento internacional se refiere.

Rafael nació el 17 de marzo de 1989 en Santos. Criado en la cuna más casta y pura del balompié carioca, a los catorce años se enroló en las filas del Audax SP, club que ha contado con sus derechos en propiedad hasta hace apenas unos días. Un total de once temporadas en las que se ha formado como futbolista en los lugares más inhóspitos y sorprendentes, siempre a base de cesiones, y que finalmente han desembocado en el inicio de un nuevo e ilusionante periplo por una liga de alto nivel y un club en continuo crecimiento.

Después de dos cursos en las categorías inferiores del cuadro paulista, Martins encadenó tres cesiones consecutivas a escala juvenil. Juventus, Internacional de Porto Alegre y Grémio fueron los destinos en los que sus atractivos registros, especialmente en Grémio, fueron suficientes para que el ariete firmase su primer contrato profesional con el Imortal Tricolor en forma también, por supuesto, de pase a préstamo por parte de Audax.

-Fotografía: Martins celebra un gol ante el FC Porto/ Mais Futebol-
El goleador no disfrutó de muchas oportunidades y su club propietario buscó un cambio de rumbo y le puso camino al Zaragoza B, en lo que ha sido hasta hoy su única experiencia en nuestro país. El bagaje de su paso por tierras mañas fue más que excelente, logrando quince tantos en apenas treinta encuentros. Unos números sobresalientes que hicieron que, en el verano de 2011, el Audax le diera la alternativa en el primer equipo.

Treinta y seis tantos en cincuenta y nueve partidos rubricaron nuevamente la capacidad goleadora de un artillero que día a día parecía ir a más y que reclamaba a gritos una oportunidad fuera de su país al más alto nivel. Como es habitual en la mayoría de futbolistas brasileños, Rafael dio el salto a Europa vía Portugal. El pasado verano firmó una nueva cesión, en esta ocasión con el Vitoria Setúbal, equipo con el que ha despuntado definitivamente. Dieciséis tantos en la máxima categoría del fútbol luso que han servido al humilde cuadro sadino para mantenerse un año más en la élite. 

Con la carta de libertad en la mano, Manolo Salvador ha encontrado en Martins a un delantero de características ciertamente diferentes a lo que, a día de hoy, puede ofrecer David Barral. A Rafael le encanta moverse por todo el frente ofensivo, aportando velocidad y continua asociación con el resto de sus compañeros de ataque. Es capaz de arrancar desde zonas alejadas al área y armar la pierna con facilidad desde casi cualquier posición. Además, pese a su escasa estatura, es inteligente a la hora de encontrar espacios, trazar desmarques y diagonales y conectar testarazos encomiables ante los centros laterales de los hombres de banda levantinos. Una garantía de gol que, si bien no se parece tanto a su homónimo nigeriano, sí que se espera que, cuanto menos, ofrezca un rendimiento tan positivo como el que Obafemi dio en sus seis meses en Valencia.