jueves, 6 de marzo de 2014

Entrevista a Juanfran: "Lo que se está consiguiendo en el Levante es muy importante"

-El Levante afronta esta semana un difícil partido en el Santiago Bernabéu con la baja de hasta tres jugadores. ¿El vestuario está motivado y cree en poder sacar algo positivo contra el Real Madrid?
 Motivado siempre está y más ante un rival así, pero somos conscientes que sacar un punto de allí es muy complicado. Confiamos en nosotros y sobretodo iremos a competir para continuar dando buena imagen.

-Una notable segunda vuelta de competición ha permitido que el equipo se mantenga en la octava plaza con 36 puntos. ¿Se puede hablar ya definitivamente de permanencia conseguida? ¿Se plantean alguna meta mayor como el poder luchar por volver a entrar en competición europea?
 El objetivo de la permanencia no está aún. Hasta que no se consigan los 40-42 puntos no se puede hablar de otro objetivo que no sea éste. Ojalá dentro de tres o cuatro partidos tengamos esos puntos ya y podamos pensar en algo más.

-Tras ser jugador en el Serranos, tus primeros pasos como profesional en el fútbol se dieron en el Levante. ¿Pensaste alguna vez que tu trayectoria sería tan destacada y poder convertirte en uno de los símbolos actuales del levantinismo?
 No, eso no se sabe nunca. Cuando un profesional comienza a jugar a fútbol nunca mira en que puede llegar a convertirse. Simplemente ir a entrenar como lo hago ahora, con una ilusión tremenda y a intentar conseguir cosas positivas.

-De aquel jovencito Juanfran que comenzaba en el Levante al de ahora hay diferencias y ya eres hasta papá de varias nenas. Siendo también de familia levantinista, ¿inculcas a tus hijas ese sentimiento granota?
 Yo creo que a los niños no hay que obligarles absolutamente a nada: ni a ser de un equipo, elegir trabajo, ni nada. Ellos sólos tienen que elegir. Lo que te puedo decir que mis hijas se saben el himno del Levante, las canciones que canta la grada,... porque nunca faltan al estadio.

Foto: Sheila Cano / Mundo Levante UD
-¿Ellas también tienen esa ilusión de cuando te ven entrenar y jugar?
Sí, además se enfadan si no les saludo, cuando no les digo nada al acabar un partido,... pero ellas en el colegio siempre defienden al Levante y las compañeras le piden hasta fotos.

-A pesar de que sobre el campo aparentes 25 años, en realidad eres uno de los más veteranos de la Liga con 37 años. Además, todavía continuarás al menos la próxima temporada. ¿Ves cerca la retirada?¿Te ves capaz de alcanzar a un ex-compañero tuyo como Carboni?
No lo sé, yo pienso en el día a día. Dije el año pasado que no quería poner en el contrato claúsulas ni por partidos ni nada. Simplemente me guío por las sensaciones. A día de hoy, en cuanto a la ilusión, las ganas de venir entrenar... las mantengo intactas y físicamente me encuentro muy bien, respetándome las lesiones. Un profesional debe saber hasta cuando seguir.

-¿Crees que a veces cuando muchos jugadores apuestan por la retirada lo hacen por la pérdida de ilusión o por la capacidad física?
Supongo que también el tema físico tendrá que ver. Afortunadamente mi ilusión sigue intacta y me encuentro bien. En cuanto vea que mi aportación sea escasa y no me encuentre bien, voy a ser el primero que diga ya está.

 -Aunque ya habías defendido aisladamente el brazalete años atrás, definitivamente esta temporada te has convertido en primer capitán del equipo. ¿Qué sientes al saltar con él en cada partido y ser la mayor referencia sobre el césped?
Lo de ser capitán quizás es más importante para la prensa que para el propio jugador. Normalmente los veteranos suelen ser los capitanes y yo me siento afortunado porque al ser levantinista toda mi vida llevar el brazalete todavía me aporta muchas cosas. Sin embargo, hay que estar todos los días junto a tus compañeros aportando.

-Ballesteros ha sido otro de los emblemas de la historia del Levante. Tú has tenido la suerte de formar equipo con él tanto en los años 90 como estas últimas temporadas. Cuéntanos, ¿cómo es compartir vestuario con Sergio?
Muy bien. Una persona muy cercana en el día, con el que te ríes mucho y con el que la gente que no lo conoce mucho puede tener discrepancias aunque hay que estar con él todos los días.

-¿De qué otro futbolista o entrenador dirías que has aprendido más en este deporte? 
Yo pienso que decir un sólo futbolista o entrenador sería injusto porque he estado con muchos. Me quedo con lo poquito que me ha enseñado cada uno de ellos para ayudar, mejorar y aportar. A lo largo de tu carrera has estado con muchos jugadores impresionantes y con otros entrenadores de clase mundial, por lo que me quedo con lo mejor de todos ellos.

-¿El tener experiencias negativas con algún jugador o entrenador te sirve también para aprender a sacar experiencias algo positivas de ello?
De lo negativo es cuando más aprende uno. De lo positivo apenas se suele aprender porque la dinámica es buena. Pero cuando pasa algo negativo te sirve para crecer como profesional y en lo personal.

-En 2009 aterrizaste de nuevo en Valencia para vivir tu segunda etapa como jugador granota. ¿Qué cambios destacados apreciaste más tras tu paso anterior en el club?
Sobretodo a nivel institucional el Levante estaba muerto. Cuando yo volví, tanto con Quico como la plantilla, el Levante a nivel institucional como deportivo ha ido muy bien y se han juntado dos palabras claves. A nivel institucional, en la sociedad valenciana está muy bien visto; a nivel deportivo también porque se consiguen los objetivos y éxitos, y ojalá sea por muchos años.

-Hace dos décadas, era impensable ver que el Levante llegara a recodearse entre los grandes de Europa. Para la afición fue un sueño ese paso por Europa League, donde además tuviste el honor de anotar el primer gol oficial. ¿Fue también un año mágico para ti?
Fue un año especial. No por el gol, porque metes el gol y queda para la historia, sino por lo que significó meterse en competición europea con este presupuesto bajo y con los equipos de nivel que hay en nuestra Liga. Si a ello le sumas que el Levante nunca había disputado competiciones europeas, hace que fuera un año magnífico para nosotros y todavía más para los aficionados.

-Desde tus inicios hasta ahora, has ocupado distintas demarcaciones en el campo, desde referencia ofensiva hasta llegar a jugar de central. ¿En cual de estos puestos dirías que te has sentido más cómodo?
Me siento cómodo tanto de lateral como de central. De central sí que es verdad que es una posición nueva para mí y de lateral he estado jugando casi toda la vida. De central conlleva menos desgaste pero tienes que permanecer más atento, tener más colocación porque puede costar un gol y no podemos permitirnos despistes. El míster ha confiado en mí ahí porque habrá visto cosas y le estará funcionando bien.

-Además de formar parte del actual Levante, siempre has defendido con orgullo y no has ocultado tu sentimiento levantinista allá por donde estuviste. También te enfundaste la elástica del Valencia CF durante unos años ganando una Copa del Rey. ¿Cómo se lleva eso de sentirse apreciado por las dos aficiones de la ciudad? 
Me siento un afortunado. Toda España sabe cuales son los colores que me tiran, no lo he ocultado nunca. Las cosas cuando son tan sinceras y reales no hay que esconderlas. Sobretodo me quito el sombrero ante la afición de Mestalla porque siempre me ha respetado y cuando vuelvo allí nunca me silban.

-Posteriormente militaste en el Celta de Vigo, viviendo la etapa más gloriosa del club vigués y siendo para ti como una segunda casa. ¿Puede decirse que fueron tus mejores años?
No lo sé. Sí que estuve muy cómodo y el equipo respondió muy bien. Tú lo has dicho, creo que fueron los mejores años de la historia del club, jugando competiciones europeas, una Champions y una final de Copa del Rey. Quizás nos faltó ese título. Pero estos últimos cuatro años aquí los estoy disfrutando mucho. Evidentemente Vigo es mi segunda casa, siempre voy y esa etapa nunca me voy a arrepentir. Pero en esta segunda etapa en el Levante nunca me hubiera imaginado ni la mitad de cosas en estos cuatros años, con un ascenso cuando nadie apostaba con nosotros, con cuatro permanencias en primera cuando en la primera vuelta sumamos sólo 15 puntos, pasar de ello a poder luchar por Europa,... Si juntamos los presupuestos que tenía aquel Celta y los de este Levante, lo que se está consiguiendo aquí es más importante.

-Tus buenas actuaciones como celtiña, te dieron paso para disputar el Mundial 2002 con la selección española. ¿Qué recuerdos destacarías de aquellos momentos tan especiales?
Todo, sin dudas. Yo recuerdo que estaba en mi casa, sino recuerdo mal la última convocatoria la daba Camacho a las tres en rueda de prensa, en directo. Estaba expectante, aunque uno podía hacerse la idea ya que había ido a los partidos anteriores, pero verdaderamente hasta que el seleccionador no dice el nombre tuyo no vas. Me vienen muchas emociones, incluso cuando has formulado la pregunta, porque a nivel profesional es a lo que aspira cualquier futbolista.

-Tras la eliminación de la cita mundialística, siempre quedará marcado tu amargo llanto. Unas lágrimas que saltaron también en los descensos del Celta y Zaragoza. Años más tarde, llorabas pero de emoción por la clasificación a Europa League del Levante. ¿Podría decirse que fue una recompensa del fútbol tras estos duros palos anteriormente citados?
Yo soy una persona muy sentida y allí donde me tratan bien intento compensarlo. Tanto en Vigo como en Zaragoza me han tratado exquisitamente bien y nunca he tenido ninguna pega. Cuando uno está trabajando, ve que los resultados no son los que se espera y se ha fracasado a nivel de equipo, sientes mucha pena y que no lo has hecho del todo bien. La gente piensa cuando se desciende que los futbolistas son unos mercenarios, no sienten la camiseta,... es una mentira que hay en el fútbol, porque se siente mucho. No es igual buscar un equipo, cambiar de ciudad, mover a la familia. Es un fracaso a nivel profesional y personal. Al fin y al cabo, después de todo, no creo que sea una recompensa, sino que el fútbol tiene este tipo de cosas. Nunca me imaginaba bajar con el Celta y Zaragoza porque teníamos unos equipazos y sin embargo en el Levante, sin que nadie diera un duro, acabáramos jugando por Europa.

-Como conocedor también de Ligas extranjeras, donde cabe recordar tu paso por Ajax, Besiktas y AEK Atenas, ¿qué resaltarías más de dicho fútbol comparado con la Liga española?
Es un fútbol muy distinto. En el Besiktas tuve la suerte de coincidir con Vicente Del Bosque, con el que guardo una buena relación. El fútbol turco es poco táctico y más directo. En el Ajax fue todo más a nivel físico dónde dominan tres equipos, y en Grecia muy parecido a Holanda. Aquí en España, a diferencia del resto, el fútbol es muy táctico y muy difícil.

-¿Es probablemente el Amsterdam Arena el estadio más espectacular que hayas visto en tu vida?
Si no me das tiempo a que piense, te diría que sí. Como anécdota, en el primer partido que jugué allí, comenzó a nevar y se cerró la cubierta. Es una pasada.

 -Tras tantos años en el fútbol, lógicamente has travesado días muy dulces y otros más duros. La temporada pasada se vivió un caso convulso con la acusación de presunto amaño del que nada se ha demostrado. ¿Dirías que fue tu momento más agrio o conservas alguna otra situación delicada?
 Creo que todas las situaciones que te afectan a nivel personal no son nada agradables. Creo que fueron unas acusaciones que si se hubieran pensado más, posiblemente no se hubiera dicho, pero que en un momento de calentón se realizaron porque crees que fue así, pues muchas veces pasa esto. Lo has dicho tú: no ha salido nada si se va a demostrar porque no hay nada. Siempre digo que el tiempo pone a cada uno en su sitio y los que salimos perjudicados tendremos que hacer algunas cosas.

- Una vez se retire Juanfran como futbolista, ¿piensa seguir ligado al mundo del fútbol? En caso de ser así, ¿le gustaría que fuera en el Levante?
Hay una parte de la pregunta que no te podría contestar porque yo me siento futbolista aún, quedándome al menos otro año de contrato. El día que yo vea que no voy a pisar más un terreno de juego, pues ya te diría mis sensaciones y pensamientos, pero aún falta.

-Además de futbolista, eres peluquero y te arrancas por el cante como demostraste en el ayuntamiento tras el ascenso del centenario o dentro del vestuario tras ganar en Sevilla. ¿Habéis estado hablando Barral y tú de uniros a Camela en un futuro?
 (Se ríe).  Son situaciones que, sin embargo, no nos pareció bien que saliera a la luz. Pero la culpa es nuestra porque esa persona que grabó el vídeo estuvo en el vestuario. A mí personalmente no me gustó que saliera, principalmente porque deben hacerse cuando se ven cumplidos los objetivos o se ha ganado algún título, pero no antes de que la Liga acabe porque luego pueden tornarse las cosas y burlarse otros de ese vídeo.

-Gestos como éste, demuestran desde fuera que el vestuario actual del Levante sigue pareciendo una piña. ¿Desde dentro es así también? ¿Dirías que esto ha sido una de las claves del éxito granota en los últimos años para irse consolidando en Primera División? 
El vestuario siempre ha estado unido. Hay un compromiso brutal con el club y los compañeros. Nosotros tenemos que pelear con otras armas los presupuestos superiores de otros equipos y la única forma es mantener la unión en el vestuario.

-Las últimas temporadas han dado paso a jóvenes promesas de la cantera como los casos de Iborra, Héctor Rodas, Rubén García e incluso Camarasa. ¿Te ves identificado en alguno de ellos para que proximamente recojan tu testigo?¿Cómo valoras el trabajo llevado a cabo desde la base levantinista?
  Yo tengo la constancia de que la cantera del Levante y el que maneja todo ello se está llevando muy bien. Hay muchos jugadores que apuntan maneras y los que están cedidos lo están haciendo francamente bien para formar parte del equipo la próxima temporada. Se espera que haya más valencianos el año que viene. No sé decir si me siento identificado porque cuando yo empecé en ese aspecto el fútbol no era similar a lo que es ahora. Pero sí es bueno que esta gente tenga una persona como yo, que vean que después de tantos años se tenga la misma ilusión. Tanto Rubén como Camarasa son dos chavales que llevan tiempo, incluso en el primer equipo y saben lo que es el levantinismo y mutuamente se lo contagiaran. Es un aspecto muy importante en el día a día.


Para acabar, sometemos a Juanfran a nuestro test Mundo Levante UD:
-Una comida: Paella
-Una canción: 'Nunca el tiempo es perdido' - Manolo García
-Un animal: Toro
-Coche o moto: Coche
-Playa o montaña: Playa
-Una película: 'En el nombre del padre'
-Un color: Azul oscuro
-Un deportista: Michael Jordan
-Un día de la semana: Domingo
-Un gol para el recuerdo: El primero con el Levante en Europa League
-Un rincón para perderse: Una isla


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