domingo, 1 de septiembre de 2013

El Raconet de Raimon


Raimon (Foto: Sharon Hidrobo / Mundo Levante UD)
El estadio Ciutat de València es un lugar mágico. En sus más de 40 años, este emblemático lugar, la actual casa del levantinismo, ha vivido muchas tardes y noches históricas. También etapas no tan felices que han rozado la desaparición del club. En el propio estadio se alberga una pequeña y acogedora habitación en los bajos del Gol Alboraya que alberga míticos recuerdos y objetos, formando parte de una especie de pequeño museo levantinista. Nos referimos a "El Raconet de Raimon". A través de su dueño, es decir, Raimon, el encargado de mantenimiento y de la puesta a punto del césped, nos hemos podido sumerger en él y conocer mejor sus secretos.


-¿De dónde viene la idea de crear el famoso Raconet?
La idea viene de que empezamos un día a hacer alguna comida que otra y algunos futbolistas iba dejando su camiseta para tenerla ahí expuesta, alguna foto de los equipos que había jugado,... Podía decirse que empezó de una casualidad.

-¿Cuantos años de trabajo y recuerdos hay detrás de él? ¿Puede decirse que desde tu llegada al club?
El Raconet tendrá unos diez o doce años de antigüedad, sobre la llegada de Manolo Preciado. Historia está desde Vallejo, con equipos de los años 40, hasta la actualidad.

El Raconet de Raimon
-¿Qué requisitos debe de tener el material para pertenecer a este peculiar museo?
Deben ser cosas del Levante. Tampoco tiene que tener ningún requisito especial. No sabría explicarlo exactamente.

-¿Cualquiera puede hacer su aportación? ¿Puede ser el Raconet visitado de alguna forma por los levantinistas?
De vez en cuando, en días de partido, sí que entrar algún aficionado a pegar alguna mirada a curiosear o a hacer alguna foto. Tampoco es una cosa que esté abierta al público. Cualquier persona podría hacer su aportación.

-¿Qué objetos más valorados podemos encontrar aquí? ¿Y curiosos? 
Hay una cosa muy valorada como es la fotografía del derribo de Vallejo y de la primera piedra de este estadio, el antiguamente llamado Antonio Román y actual Ciutat de Valencia. Como objetos curioso encontramos un pedacito de muro cuando Palermo tuvo aquí un accidente y se lesionó la pierna, la primera máquina que cortó este campo,...

-¿Cual es tu favorito? Explícanos su historia
Mi objeto favorito que se encuentra en el Raconet es actualmente una fotografía con Manolo Preciado. Nos unía y nos une (porque todavía tenemos alguna conversación) una gran amistad.

-¿Hay futbolistas o clubes que han hecho su aportación material para la causa y seguir haciéndolo crecer?
Hay futbolistas que jugaron en el Levante y que en su día vienen con otro equipo a jugar aquí y te da unas botas antiguas aquí o la camiseta rival. La última fue la de Nacho, jugando en el Betis.

-A este lugar han acudido diversas celebridades futbolísticas para presenciar en primera mano su belleza. ¿Podrías citarnos algunos de estos invitados? ¿Alguna anécdota a destacar?
Algún invitado, por ejemplo, fue David Villa. Quiso estar aquí, se hizo foto y tiene su camiseta aquí en el Raconet. Otro de ellos fue Palop, en la anterior visita del Sevilla e hizo su aportación. Alguna anécdota es la de algunos futbolistas que antes de comenzar los partidos venía a fumarse un cigarrito.

-El Raconet de Raimon también ha albergado distintas comidas de la plantilla. ¿Qué tal el ambiente vivido en ellas? ¿Se han vivido momentos tanto de tensión en el club como de alegría? Coméntanos el momento más emotivo y el más triste.
Emotivos hemos tenido el ascenso a la Primera División en el año 2004, que fue una gran celebración que se hizo ahí. También la entrada del Levante en Europa mediante una comilona... Y por otra parte, tristes fue como cuando teníamos siete nóminas sin cobrar. En los comienzos de Luís García eran momentos difíciles. Además, él y su segundo eran asiduos a comer ahí.

Visita de Tomás Pérez y Antonio Contreras
-Por tus manos también pasa el mantenimiento del césped del estadio. Actualmente podemos decir que el tapiz del Ciutat es joven, pero durante 40 años se mantuvo el mismo. Cuéntanos el secreto para mantenerlo en perfecto estado a pesar de conciertos, celebraciones,...
A parte de ser tu trabajo, influye mucho ser del Levante porque si tú vienes solo a trabajar, pues el césped no hubiera estado 40 años ni en broma.

-A nivel personal, vives el día a día como un levantinista más. En todos tus años como empleado, ¿cual ha sido tu mayor satisfacción deportiva y la más dolorosa? ¿Qué sentiste al ver al Levante jugar contra los grandes del continente europeo?
Hombre, para mí la mayor ilusión fue el ascenso a la Primera División después de 40 años. Como espinita más dolorosa, los descensos de la Segunda a la tercera categoría que quedan más marcados. El ver al Levante jugar la Europa League fue una satisfacción personal y muy bonita, que trajo muchos recuerdos de los levantinistas que ya no están presentes con nosotros. Se merecían esa gente desde el cielo, que lo verían desde ahí con nosotros, tras haber vivido y tocado la Tercera, la Segunda División B se lo merecían. Son parte de la historia.