miércoles, 14 de agosto de 2013

Issam El Adoua: el poder de la contundencia

Issam El Adoua ha aterrizado en Valencia como uno de los refuerzos más llamativos del mercado estival para la hinchada levantinista. El jugador marroquí, que llega desde el Vitoria de Guimaraes portugués, ha firmado un contrato para las dos próximas temporadas. Durante los primeros partidos de pretemporada, Issam ha dejado muestras de sus numerosas cualidades, entre las cuales destaca, sin duda alguna, su total y absoluta polivalencia. Es capaz de ocupar el eje de la defensa, de la medular e incluso cumplir con creces en cualquiera de los laterales.

-Fotografía: El Adoua como jugador del V. Guimaraes/ Record-
El Adoua nació el 9 de diciembre de 1986 en la bella ciudad marroquí de Casablanca. Formado en las categorías inferiores del equipo más importante de su ciudad natal, el Wydad Casablanca, con tan solo dieciocho años pasó a formar parte de la primera plantilla. Tuvo que esperar, no obstante, hasta el mes de junio de 2009 para firmar su primer contrato fuera de Marruecos y dar así el salto a Europa. Tras superar cuantiosas pruebas y convencer al técnico del RC Lens, Issam se vinculó con el club de Calais para las dos siguientes campañas. 

Sin embargo, en el mes de enero de 2010, fue cedido al Nantes ante la falta de oportunidades. El posterior verano, después de rescindir su contrato con el Lens, El Adoua emprendió un rumbo atípico y diferente a lo esperado. Se convirtió en integrante y, por qué no decirlo, en una pieza clave de la plantilla del Al Qadsia kuwaití. Fue nombrado mejor jugador de la Premier League de Kuwait en 2011, proclamándose también durante esa temporada campeón de Liga. 

Sus sobresalientes actuaciones y su madurez deportiva le sirvieron como puente para aterrizar en el Vitoria de Guimaraes portugués. De nuevo una vinculación por dos temporadas que el jugador supo exprimir al máximo. Ciencuenta y seis encuentros como jugador del combinado luso, un título copero y un billete para la Copa de África de Naciones que disputó hace apenas unos meses con su selección, con la que ha sido quince veces internacional y ha logrado un gol (precisamente en el primer encuentro de la competición).

-Fotografía: El Adoua con la selección de Marruecos/ Mundo Deportivo-
Su llegada al Levante viene avalada por, entre otras muchas cosas, su madurez y polivalencia sobre el césped. Ocupa habitualmente el puesto de defensa central, si bien como ya muchos sabéis se adapta a la parcela medular y a cualquera de los laterales. Es un jugador con un físico imponente, fuerte y contundente. No arriesga con el balón en los pies, es hábil en la intercepción y posee un juego aéreo brillante, lo que le hace idóneo para las acciones de pizarra tan admiradas por Joaquín Caparrós. En su debe, la rapidez y la agilidad a la hora de encarar a sus rivales, sufriendo frecuentemente ante arietes hábiles y veloces. 

Parte con desventaja respecto a la consolidada pareja que forman Vyntra y David Navarro, pero pese a ello no cejará en su empeño de convertirse en uno de los referentes defensivo de este nuevo Levante y hacer historia en el club. El jefe intimida y llega con muchas ganas de triunfar. Todo está en sus manos.