viernes, 14 de junio de 2013

¿Sin unión hay salvación?

El lema de hace unos años llamado "La unión es la salvación" está roto. Se puede decir que no existe. Decir que hoy en día hay unión en el club o entre la afición, es negar la realidad. El bienestar por el que pasaba el Levante ha visto como en pocos meses enfermaba, por distintos motivos.

El primero de ellos por el entrenador. A pesar de que con los números sobre la mesa Juan Ignacio Martínez es el mejor entrenador de la historia del Levante, hay debate y distintas posturas que premian o no el mérito del ya ex-entrenador granota. Su actuación de trabajo utilizando pocos jugadores, sus formas en ocasiones fuera de tono, los rumores acerca de causar discrepancias en el vestuario,... ha causado que la afición esté también dividida. Finalmente, el que manda en estos asuntos (o no), tomó la decisión de que JIM no siguiera al cargo del banquillo del Levante.

La afición del Levante UD (foto: I.Hernández / Superdeporte)
En segundo lugar tenemos el caso de la polémica. Ese dichoso caso del presunto amaño en que se acusa al Levante de dejarse perder y apuestas en el partido Levante 0-4 Deportivo. Aunque de todos es conocido los hechos, recordemos brevemente. Barkero acusa en el vestuario durante el descanso de que algunos jugadores no están poniendo toda la intensidad posible. Días después, se ratifica y carga directamente contra Munúa, Ballesteros, Juanfran y Juanlu. A partir de ahí surgen las distintas versiones.
Esto ha propiciado que -ante las dudas- cierto sector defienda a Barkero y que otros se posicionen de cara de alguno de los emblemas levantinistas. Pero realmente no se conoce lo sucedido y ha producido que el vestuario se resquebraje y termine -seguramente- con todos ellos fuera del Levante UD de cara a la próxima temporada.

Por otra parte tenemos a la prensa. ¡Hasta en este ámbito hay discusiones! Cuesta creerlo... A razón de las informaciones y/o versiones emitidas por cada uno de los medios de comunicación (sean radiofónicos, escritos o de otro tipo) han hecho que algunos aficionados levantinistas se fíen plenamente de lo transmitido por algunos periodistas o medios y se tilde a otros de mentirosos o buscar hacer daño al nombre de la institución. Una prensa cuya labor es contrastar e informar, a pesar de poder entenderse el malestar de los levantinistas. Pero ciertas críticas llegan a ser muy desmedidas.
Recodamos (una vez más), que este humilde medio ante el desconocimiento del caso y evitar polémicas que puedan estar alejadas de la realidad, se mantiene al margen hasta la veracidad de los hechos.

Mientras tanto, está la directiva (con el presidente al mando) y el Consejo. Otros que tampoco se libran de las opiniones diversas; aunque éstas son más minoritarias, de momento. Una directiva que no ha estado plenamente acertada a la hora de tratar la destitución de JIM; una directiva que ha tardado en dar la cara y defender la honorabilidad del club en el caso del presunto amaño; y una directiva que no ha frenado a ciertos medios informativos que realmente han ido a degüello contra el club o estado desacertados en las formas de transmitir la información y que ahora -con el mal ya hecho- poco o nada pueden hacer para curar una cicatriz que ya quedará reflejada en la historia de este centenario club. Por si fuera poco, la dirección deportiva se excusa en que comienza una nueva etapa, "quitándose del medio" a los jugadores envueltos en el presunto amaño y acechándolo a causas deportivas. Con Juanfran y Barkero no valdría esa razón, pero veremos.

Expuesto el razonamiento, queda claro esta fracturación en la afición y parte del club. Es un problema más serio de lo que puede parecer. Servidor, quien os escribe estas líneas, realmente está inquieto y ve un futuro muy gris. El Levante está descompuesto por todas partes. Yo me pregunto: ¿Sin unión hay salvación? Sinceramente no lo sé, pero ahora se me antoja complicado.

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