domingo, 17 de febrero de 2013

Un punto que sabe a gloria

El Levante rescató un punto de enorme valor en su visita a la Real Sociedad gracias a los valores, las armas y las aptitudes que le han servido para encaramarse en el peldaño deportivo sobre el que a día de hoy se sustenta. El tanto de Míchel desde los once metros y el excelente trabajo defensivo del conjunto arañaron una igualada que por momentos se antojaba imposible.

En una preciosa y soleada mañana en San Sebastián, el encuentro se encaminó por los derroteros esperados. La Real Sociedad se mostró dominadora y exquisita en el trato del esférico, con asociaciones rápidas y más que interesantes en la línea de tres cuartos, pero que quizá echó en falta un referente en la creación y la profundidad desde la sala de máquinas. El cuadro azulgrana, por su parte, esperaba agazapado su momento. Juan Ignacio sorprendió con algunas inclusiones inesperadas en el once inicial (caso de Nikos o Valdo), dejando, en visos al encuentro del próximo jueves en Grecia, a Barkero, Juanfran o Rubén García en el banquillo.

Equipo con afición (@Jorge Ramírez / Levante UD)
En el minuto dieciocho se produjo la primera acción clave y determinante del partido. Carlos Vela se zafó de la marca de Nikos y puso rumbo al área levantina (donde Vyntra le esperaba con sobrada ventaja). El lateral heleno compitió y peleó por la posición perdida y, sin cometer falta en ningún momento, observó cómo el delantero mejicano se dejaba caer. Pese a que Hernández Hernández pareció darle la relevancia adecuada a lo sucedido, el asistente del colegiado canario decretó la pena máxima y Karabelas vio la primera amonestación del choque. Vela no perdonó y el partido parecía ponerse en franquía para los intereres blanquiazules.

Sin embargo, apenas diez minutos después, una genial internada del lateral alemán Christian Lell fue interceptada con falta dentro del área por parte del Chory Castro. El penalti, clarísimo, fue ejecutado con enorme maestría por Míchel Herrero, alzando las tablas nuevamente en el electrónico. Desde este mismo instante hasta el descanso, el carrusel de intervenciones (algunas de gran mérito) de Keylor Navas fue, sin duda alguna, lo más destacado. El guardameta, que tuvo la oportunidad de reivindicarse después de los dos encuentros de sanción a Gustavo Munúa, completó un partido sobresaliente.

El paso por vestuarios revitalizó al Levante (sorprendiendo, eso sí, el cambio de Pedro López en lugar de Lell). El equipo se dinamizó, encontró su lugar sobre el césped. Y pronto pudieron  materializarse estas buenas sensaciones si no fuera porque el poste repelió el brutal zarpazo de Míchel Herrero con pierna izquierda. Unos minutos de tanteo y dominio alterno precedieron a la segunda tarjeta amarilla de Nikos. De manera estúpida, el zaguero entró a destiempo y enfiló el camino de los vestuarios a falta de media hora para el final.

Entró Juanfran en lugar de Pedro Ríos, con el objetivo de armarse y cerrar cualquier opción de ataque de una Real Sociedad que acabó aferrándose al dominio aéreo de Agirretxe e Ifrán para intentar alzarse con el triunfo. No fue posible, y el Levante suma nuevamente como visitante tras más de dos meses sin hacerlo. El conjunto azulgrana se queda noveno con treinta y cuatro puntos, mientras que la Real Sociedad se sitúa, de manera provisional, en el quinto puesto con tres puntos más.

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