domingo, 21 de octubre de 2012

La parábola de Míchel se dibuja en el Coliseum

Los fantasmas y los miedos quedaron espantados. La felicidad transitó por la sangre de los seguidores levantinistas como si de un pleno éxtasis se tratase cuando Pérez Montero señaló el final de un equilibrado encuentro que se zanjó de manera inesperada con un zarpazo de Míchel Herrero desde casi treinta metros, cuya preciosa parábola hizo completamente inútil la estirada del meta local Miguel Ángel Moyà. Primeros puntos a domicilio en el presente curso, y primer triunfo como foráneo desde el pasado 26 de febrero, cuando un libre directo en las postrimerías del choque del por aquel entonces 21 azulgrana, Rubén Suárez, supuso el asalto al feudo espanyolista de Cornellà - El Prat.

El Levante recordó (y mucho) al sólido e inexpugnable bloque de la pasada campaña, algo que desde el seno de la afición se echó de menos en las cuatro salidas anteriores, saldadas todas ellas con derrota; además de haber exhibido una pobre imagen y una preocupante carencia de ambición. ¿Qué el partido fue aburrido? Por supuesto. ¿Qué hubieron pocas ocasiones? Más cierto si cabe. Lo que queda claro tras los noventa minutos de hoy es que con esta actitud y esta muestra constante de compromismo es francamente difícil perforar el entramado defensivo de los valencianos. Si a ello sumamos unas pequeñas dosis de talento y acierto en los metros finales, el equipo cuenta con argumentos más que suficientes para evitar sufrir en demasía por eludir los puestos de descenso.

La primera mitad se caracterizó por un control total de la pelota por parte de los azulones, que buscaban de manera estéril generar peligro en los dominios de un sensacional Gustavo Munúa. Paco Alcácer estuvo totalmente desaparecido, y la medular formada por Diop y Vicente Iborra anuló la característica profundidad de los envíos de Xavi Torres, quien se vio obligado a jugar en horizontal y pausar sobremanera el juego de sus compañeros. Sendos lanzamientos de Pedro León y José Javier Barkero (este último atajado de manera espectacular por el arquero mallorquín) fueron las únicas acciones reseñables previas a un descanso que los aficionados presentes en el Colisseum Alfonso Pérez agradecieron, y de qué manera.

También lo hicieron los contendientes de ambos conjuntos, que destilaron nuevas sensaciones en un segundo acto intenso y peleado, que mostró a un Getafe muy ambicioso y guiado por un soberbio Pedro León. El murciano, otro viejo conocido de la parroquia azulgrana, desbordó continuamente e hizo gala de ese guante que tiene en su pie derecho a balón parado. Con la entrada de Álvaro Vázquez y Diego Castro se catalizó de manera definitiva ese despegue, y el asedio fue total. Sin embargo, una excelente actuación del guardameta uruguayo del Levante y el estoico aguante de sus compañeros sirvieron para evitar el tanto local.

Saltaron al césped Pedro Ríos (muy querido por la parroquia azulona), Míchel Herrero y Rubén García. Y de nuevo el centrocampista de Burjassot (el hasta día de hoy mejor jugador del equipo, con el permiso de otros muchos) rompió la dinámica del choque y permitió con su brillante golpeo, teledirigido a la escuadra de la meta de Moyà, lograr el primer triunfo como visitante de la temporada y colocar al equipo, a falta de los encuentros de la tarde, en quinta posición con trece puntos.

Ficha Técnica:

0- Getafe: Moyá; Valera, David Abraham, Rafa, Miguel Torres; Lacen, Xavi Torres; Pedro León, Lafita (Diego Castro, min. 60), Gavilán (Colunga, min. 77); Paco Alcácer (Álvaro, min. 60).

1- Levante: Munúa; Pedro López, Ballesteros, David Navarro, Juanfran; Pape Diop, Iborra; El Zhar (Pedro Ríos, min.61), Barkero (Míchel, min. 73), Juanlu (Rubén, min. 73); Martins.

Goles: 0-1, Míchel, min. 87.

Árbitro: Pérez Montero (Comité Andaluz). Mostró cartulina amarilla a Rafa (min. 22) y a Lafita (min. 45) por parte del Getafe y a Juanlu (min. 39), Juanfran (min. 66) y Ballesteros (min. 37) por parte del Levante.

Incidencias: Partido correspondiente a la octava jornada de la Liga BBVA disputado en el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe ante cerca de 8.000 espectadores.