jueves, 19 de julio de 2012

Pape Diop: Un elegante todoterreno


Papakouly Diop, más conocido como Pape Diop, se ha convertido en el cuarto refuerzo del Levante UD para la próxima temporada. El senegalés firmará un contrato por tres temporadas (previo pago de, aproximadamente, 200.000 euros a su club de origen, el Racing de Santander) y cubrirá así una parcela medular severamente mermada tras la marcha de Francisco Javier Farinós (aquejado de problemas físicos de importancia) y Xavi Torres, quien podrá rumbo, con casi total seguridad, al Getafe de Luis García Plaza.


Nacido en Kaolack (Senegal) el 19 de marzo de 1986, Diop dio sus primeros pasos en el fútbol profesional en las categorías inferiores del Stade de Rennes. Nacionalizado francés, en 2006 pasó a formar parte de la plantilla del Tours FC, habitual de la tercera categoría del fútbol galo. Casi dos temporadas con un rendimiento notable le valieron para que, en enero de 2008, el Gimnàstic de Tarragona se hiciera con sus servicios, en una clara y arriesgada apuesta de la dirección deportiva tarraconense (1,5 millones de euros). Sin duda, el paso del tiempo ha dado la razón a quienes creyeron en el potencial y las cualidades de un joven de 21 años que presentaba un recorrido ínfimo en el mundo del balompié, y que además era un auténtico desconocido para el gran público.

Los resultados fueron inmejorables, y el rendimiento del senegalés impecable. Después de los primeros meses en tierras catalanas, algunos clubes de Primera División (y del extranjero) llamaron a su puerta y mostraron un interés constatado por hacerse con sus servicios. No obstante, continuó un curso más en Tarragona, firmando la que hasta día de hoy sería su temporada más brillante en cuanto a registros, logrando cuatro tantos en treinta y un encuentros. La continuidad del equipo grana en la categoría de plata un año más ejerció de detonante definitivo para que Diop firmara, pese al férreo interés del Osasuna en incorporarle, un contrato de tres temporadas con el Racing de Santander.

Tres temporadas en las que, sin exagerar, ha sido de lo poco salvable de una entidad abocada al abismo, y cuya mala gestión ha terminado por condenarle a un ostracismo del que será difícil que salga con cierta celeridad. Ochenta y tres partidos y siete goles aderezan el currículo como verdiblanco en estas tres campañas de Pape, quien también ha sido internacional absoluto con Senegal hasta en tres ocasiones, además de formar parte de los combinados nacionales sub-17 y sub-21.

Tras este breve repaso de su trayectoria profesional, es ahora el momento de desgranar las cualidades futbolísticas de este auténtico todoterreno, que es capaz de alternar su papel en franja ancha gracias a sus fenomenales capacidades físicas y sus nada despreciables aptitudes técnicas. Recuperador, luchador e impetuoso a la par que talentoso, Diop se incorpora con gran facilidad a posiciones de ataque, y muestra un criterio notable a la hora de combinar y distribuir el esférico. Además, su gran poderío físico le permite, pese a no contar con una gran envergadura (180 cm y 73 kg de masa corporal), dominar el juego aéreo con gran solvencia y adueñarse de la parcela medular. Tiene un excelente disparo lejano, y en especial a balón parado, donde cuenta con un auténtico guante en su pierna diestra, algo muy útil para exprimir al máximo un recurso más que importante en la idiosincrasia futbolística del actual Levante UD. Si debemos ponerle algún debe en su haber, podríamos decir que en ocasiones pierde los papeles con facilidad, y que arriesga (por momentos demasiado) en la salida de balón desde atrás. 

Sin embargo, nadie duda que el fichaje de Diop haya sido un acierto rotundo por parte de la dirección deportiva, y que el jugador responda a las expectativas con trabajo, sacrificio e ilusión. Porque el todoterreno ya ha llegado, y viene pisando fuerte. ¡Bienvenido!