miércoles, 20 de junio de 2012

Rubén Suárez, cuatro años de leyenda granota

31 de Julio de 2008. Poco antes de las seis de la tarde, el Levante UD hacía oficial la contratación del jugador Rubén Suárez, que llegaba del Elche CF y tras no superar el reconocimiento médico con el Rayo Vallecano. Cuántas gracias hay que dar precisamente a ese control. De no haber sido por él, los levantinistas no hubiéramos podido disfutar la magia que llevan esos pequeños pues cuando se enfundan las botas y contactan con el balón.

Por entonces, pocos conocían a Rubén, y quienes sí tenían el placer, pocos apostaban por él. Sin embargo, en la actualidad es conocido por todos. Ha dejado huella, tanto por lo aportado en el campo como por su simpatía con la gente fuera de los terrenos de juego. Una persona de las que necesita el fútbol: cercana y humilde.


Desde el primer partido defendiendo la camiseta levantinista, el "21" comenzó a demostrar de lo que es capaz. Prueba de ello, debut con gol contra el Real Zaragoza, para conseguir una victoria sorpresa tras ese verano tan poco común en la entidad. Una primera temporada ya le valió para ir ganándose el cariño de todos. Fue de los más destacados y anotó 11 goles en 29 partidos disputados, desde sus clásicos goles de falta directa, un 100% de efectividad en todos sus penaltis ejecutados con el Levante y sus zurdazos tras dejar atrás a los defensas. Pronto le valió para ganarse un apodo por el que se le ha reconocido todos estos años: "El brasileño nacido en Asturias", otorgado por el periodista Carlos Ayats.

Y el mediapunta siguió escribiendo historia. Temporada 2009/10, la del centenario. Uno de los héroes del ascenso, contribuyendo con otros 13 tantos y siendo un intocable de las alineaciones por juego y aportaciones al equipo. El gol de falta al Betis en el Ciutat de València, su otra falta del 2-4 en el Carranza, el derechazo a la escuadra en Girona, el 2-2 para comenzar a remontar el "partido del ascenso" en Cartagena,... ¡Qué buenos y emocionantes recuerdos!

Y ahora tocaba seguir disfrutándolos en la primera división. Otras dos temporadas con el Levante, en la élite del fútbol español, como recompensa a su esfuerzo y trayectoría. Dos años donde no ha tenido el mismo rendimiento deportivo y protagonismo, fuera por razones de competencia, decisiones técnicas,... pero siempre al pie del cañón y apareciendo en el momento justo, cuando más se le necesitaba.

Dos años en los que en bastantes ocasiones -sobretodo esta temporada 2011/12- ha pasado por el banquillo, pero como buen profesional no rechistaba y seguía luchando en busca de mayor número de oportunidades. Dos años más en los que sumó otras 15 anotaciones, para brindar muchos puntos claves para alcanzar la cima donde ha llegado el Levante. Apariciones en las que Rubén revolucionaba positivamente el juego y en las que cuando en el último minuto había una jugada a balón parado, en la grada se oía aquello de: "Falta y gol de Rubeninho; verás como pasa". La emoción se hacía notar y, en muchas ocasiones, así sucedía. Contra la Real Sociedad para permitir al Levante seguir líderes en solitario una jornada más, en Cornellà-El Prat cuando parecía que se acabaría con empate, en plenas Fallas contra el Villarreal y culminado con remate de Xavi Torres en línea de gol,... Máxima efectividad. Lo que se llama un especialista en estos casos.

Acabó la campaña del EuroLevante. Rubén se sentía feliz, pero también preocupado por su futuro. Un futuro que quería que estuviera ligado a este equipo, por otros dos años más. JIM no se sentía plenamente satisfecho con el mediapunta, y el Levante parecía no ofrecerle más del 1+1. Rubén ha esperado todo lo posible para buscar llegar a un acuerdo que diera por satisfechos a ambas partes... No ha sido así.

20 de Junio de 2012. Poco antes de las tres de las tarde. Un mensaje en el Facebook del futbolista hacía anunciar a todos los levantinistas que no seguiría en el Levante UD, tras cuatro temporadas de éxitos y logros que hacen perder a uno la cuenta. Su destino aún está por saber. Probablemente vuelva a su tierra, con el Sporting de Gijón, por las dos temporadas que reclamaba. Otra opción barajada era el ser compañero de Rafa Jordà y Nano en el equipo chino.

Pase lo que pase, Rubén se ha convertido ya en una leyenda de este equipo centenario, en uno de los jugadores más importantes. Pocos pueden presumir de haber anotado 49 goles en partidos oficiales y tener el cariño de tanto granota. Porque Rubén ya es un levantinista más, uno más de los nuestros, aunque no siga aquí. Porque Rubén estará agradecido y podrá presumir de haber vivido una de sus mejores épocas futbolísticamente hablando (por no decir la mejor) y siempre tendrá en memoria buenos recuerdos hacia el Levante, nuestro club.

Por todo ello, solo quiero decir una cosa: GRACIAS. Gracias por demostrar que el fútbol también tiene un factor humano, el cual siempre has demostrado con aficionados y prensa. Gracias por hacerme levantarme tantas veces de mi asiento y gritar tus goles como si fuera un bestia. Gracias también por llegar a emocionarme tanto a mí como a muchos otros con alguno de esos goles tan importantes. Gracias por hacer creer a tanta gente en tu magia y calidad, aunque un servidor siempre fue de los que confió en ti. Gracias por no ser una ilusión y sí una realidad. En resumen, MUCHAS GRACIAS por todo, DON RUBÉN SUÁREZ ESTRADA. Una leyenda viva del Levante UD. Siempre tendrás tu asiento en el Ciutat de València. Nunca olvidaremos lo que nos diste, así que desearte la mejor de las suertes, porque la mereces. Gracias, amigo.