viernes, 15 de junio de 2012

Ángel Rodríguez: La hora de la confirmación


Ángel Luis Rodríguez Díaz será el primer refuerzo del Levante UD para la próxima temporada. El joven atacante canario firmará un contrato por dos temporadas con la entidad levantina (con opción a una tercera en función de objetivos), y tendrá de nuevo la oportunidad de brillar y despuntar en una categoría que se le resistió hace apenas un par de temporadas, cuando vestía la elástica tinerfeña. Desde Mundo Levante UD os analizamos detalladamente su trayectoria y las cualidades que avalan su aterrizaje en el vestuario azulgrana.

Pese a su corta edad, el ariete de veinticinco años cuenta con una dilatada trayectoria en las divisiones inferiores del fútbol nacional, además de haber gozado de la ocasión de debutar en la máxima categoría. Formado en las categorías inferiores del RCD Tenerife, Ángel comenzó a dar muestras de su calidad con apenas dieciocho años, destacando y mostrándose como pieza clave del cuadro filial chicharrero. Sus sobresalientes actuaciones le valieron para que, en enero de 2006, el técnico de la primera plantilla, David Amaral, le diera la alternativa y le permitiera debutar con el cuadro senior

En su primera temporada completa en el primer equipo, la 2006/2007, Ángel logró siete tantos y se ganó el respeto y la admiración de sus compañeros y de una afición que maravillaba con su talento. Un buen hacer que no pasaría desapercibido para otros muchos clubes, que pusieron los ojos y algo más sobre la perla canaria. La campaña siguiente alternó los filiales de Real Madrid y Osasuna, para volver en 2008 con un mayor bagaje y una formación superior. 

José Luis Oltra era más que consciente de ello, y aprovechó al máximo sus virtudes y su capacidad goleadora para devolver, tras siete años de ausencia, al cuadro blanquiazul a la máxima categoría. La experiencia fue fatídica, tanto a nivel personal como general de la entidad, que confirmó su regreso al infierno de la categoría de plata, y que posteriormente lo haría hacia la Segunda División B, de donde trata de salir actualmente a toda costa, no sin polémica de por medio.

Ángel comprobó que era necesario un cambio de aires, buscar asentarse en un nuevo proyecto que le permitiera, por fin, despuntar y sacar de sí mismo todo el fútbol, que no es poco, que lleva dentro de sí. Y ahí apareció el nombre del Elche CF, la que ha sido su casa hasta hace apenas unas horas. Durante las dos últimas temporadas, los registros del isleño han mejorado exponencialmente, y tras un curso sobresaliente en su primer año en tierras ilicitanas, éste último ha sido el de su confirmación. Un global de 29 goles y un sinfín de actuaciones notables le han valido para dar el salto, esta vez espera que de manera definitiva, a una categoría que le aguarda con enorme expectación. 

No han sido pocos los clubes que han seguido sus pasos estos últimos meses, siendo además conscientes que su llegada se producía como agente libre. La avidez de Manolo Salvador y su equipo de trabajo han permitido que se convierta en realidad una operación, de partida, más que interesante para la entidad valenciana. 

Se especula mucho sobre qué será capaz de aportar y la función que tendrá sobre el verde, que es lo que, al fin y al cabo, de verdad interesa a los aficionados. Es un hombre que posee una enorme agilidad y movilidad, muy incómodo en el marcaje fijo, y capaz de descomponer las zagas más consolidadas con un abanico amplio y suculento de movimientos. Puede jugar en punta, como referencia, o acompañar por detrás a un segundo delantero de un corte diferente. Es muy trabajador, ofrece sacrificio defensivo, y goza de un oportunismo de cara a puerta del que solamente unos pocos afortunados pueden presumir. Busca los espacios con frecuencia, y suele asociarse con facilidad con el resto de compañeros. Su debe, no obstante, reside en el plano físico. Además, no está capacitado para el juego aéreo (que no para el remate de cabeza cara a portería) y no es un especialista en el golpeo a larga distancia ni a balón parado. Ha llegado la hora de que el hombre que llegó tarde a una concentración con el cuadro ilicitano por examinarse, sin permiso del club, para la obtención del título de patrón de embarcaciones de recreo, demuestre todo su talento y potencial en la categoría que merece, y ojalá también en los campos más maravillosos del viejo continente.

¡Bienvenido, Ángel!