viernes, 1 de junio de 2012

¿Dónde ha quedado la humildad granota?

Verano de 2008. Futuro incierto. Pretemporada pobre, corta y en tierras valencianas. Como entrenador Luís García, y con contrato Reina, Geijo, Iborra, Cerra (el primer fichaje) y pocos más. Un proyecto de la plantilla formado en apenas dos semanas, in extremis de comenzar la Liga. Jugadores seleccionados a última hora o de los "residuos" (no malinterpretar el sentido de la palabra) de otros equipos que no querían dichos futbolistas. El tope salarial apenas alcanzaba los 180.000 €, salvo Alex Geijo, el jugador más puntero del equipo, por quien se hizo un esfuerzo mayor.

La temporada comenzaba ante uno de los "gallitos" y máximos aspirantes al ascenso en 2ª división: el Real Zaragoza. Con goles del propio Geijo y de Rubén Suárez -por entonces desconocido para mayoría de granotas- se lograba una victoria sorpresa. Hubo momentos en que el equipo se codeó con entrar en posiciones de descenso, pero finalmente no fue así y se acabó en una más que meritoria posición de la zona alta.

Tanto dicho año como los dos posteriores (el del ascenso y volviendo a jugar en 1ª división), esto siguió siendo así. La única diferencia es que los salarios de los jugadores fueron algo superiores al militar en la máxima categoría. Muchos de estos futbolistas veían al Levante como un equipo al que estar agradecidos. Agradecidos por confiar en ellos cuando nadie lo hacía, volver poder a jugar y sentirse futbolistas, con todas sus letras. Un equipo humilde, de trabajadores; al igual que su afición, que ha visto remar a su equipo tantas veces en "el yunque de la adversidad", como diría el mítico Paco Gandía. El éxito de "la unión es la salvación" y un buen grupo dentro del vestuario hicieron salir adelante a este equipo.

Pero algo comenzó a cambiar en el último año, en el verano antes del comienzo liguero de 2011/12. Conseguido el objetivo de la permanencia, algunos quisieron coger el brazo entero cuando solo se podía hacer de la mano. El primero de ellos Luís García Plaza, el entrenador obrador del milagro del ascenso y que, junto a Manolo Salvador, rescató al Levante en el aspecto deportivo. Viendo que sus cifras económicas no serían superiores y con un compartamiento marcado en la polémica, terminó recalando en el Getafe tras pagar su millón de claúsula, consiguiendo así más dinero y, según palabras textuales suyas, "llegando a un equipo de mayores expectativas deportivas". 

La primera en la frente, ya que el propio ex-entrenador podía ver como su antiguo Levante entraba por primera vez en competición europea, guíados por Juan Ignacio Martínez, mientras que el Getafe de Luís García tenía que confirmarse con una triste permanencia y manteniendo una campaña muy irregular. Mayores expectativas, sí señor, aunque lo del Levante pueda considerarse "un accidente" que no entrara  ni en las quinielas de los más optimistas.

Ha terminado la temporada 2011-12, la mejor de la historia del Levante. La clasificación europea ha sabido a gloria para todos, pareciendo que es ficción y no realidad. Pero precisamente esta misma, es decir, la realidad, algunos no han terminado de ver cual es y las vibraciones del año anterior vuelven a vivirse. Parece haber una cierta insatisfacción o "cruzada anti-JIM" con el míster ya que, a pesar de cumplir con creces los objetivos deportivos, no termina de convencer su labor en otras facetas: relaciones con el vestuario y miembros del club. Por si fuera poco, la tensión aumenta por momentos por reclamar un aumento de su ficha, poder tantear algunas ofertas jugosas de dinero que pueden haberle llovido a Juan Ignacio y el técnico de Rabassa no acaba de confirmar si seguirá o no al frente de la nave granota.

Pero en esta ocasión no se ha quedado este caso en la figura del entrenador. También se ha traslado a la figura de algunos futbolistas, con nombres y apellidos. Para Xavi Torres, 4 temporadas de contrato, alrededor de 550.000 € y una claúsula de 6 millones de € (al igual que con Iborra) no parecen ser suficientes. Piensa que merece más en el aspecto salarial. De ahí que, aunque el Levante ejerciera a día de 31 de Mayo de 2012 su opción de compra al Málaga CF por 300.000 €, no se ha llegado todavía a un acuerdo con el centrocampista. De esta manera, el Levante posee los derechos del jugador, pero no así en cambio su firma, por lo que el jugador no está ligado -de momento- al decano de la Comunitat Valenciana.

Aún hay más. Valmiro Lopes, más conocido por todos como Valdo, parece ya un caso imposible. Tiene los días contados como granota. A sus 31 años, pedía al menos dos temporadas de contrato. El Levante, al igual que con todos sus jugadores de su mismo perfil y sin hacer diferencias, le ofrece 1+1 y convertirse en el jugador mejor pagado de toda la plantilla. Sí, lo habeis leído bien: el mejor pagado. La suma anual podría rondar los 700.000 € sin problemas. No es moco de pavo y menos en la situación económica del club. El jugador ya dejó caer que se pensaría en comenzar una nueva aventura, motivado también por las ofertas llegadas desde el extranjero, entre ellas la ya recalcada en esta web que provenía del Al-Ittihad de Arabia Saudí.

Ha llegado el momento de detenerse un momento y reflexionar. Hemos pasado de jugadores que decían que sí a venir al Levante cobrando 150.000 € a otros que dicen que no aún recibiendo la escalofriante cifra de más del medio millón de euros. La diferencia entre el primer y el segundo caso son cuatro años. Tan solo cuatro años. El Levante y sus aficionados debemos de reconocer el trabajo y ser agradecidos de prácticamente la totalidad de cada uno de ellos; pero no solo el Levante, también los jugadores o entrenadores deberían ser algo recíprocos y no exigir tan a la ligera, al margen o no de que al final se arrepientan y continuen visitendo la elástica levantinista. 

 El fútbol, además de ser un trabajo, también es un negocio y está claro que la gran mayoría se mueve al mejor postor, al que más le ofrece. Eso creo que todos lo sabemos. Pero hay que tener en mente lo siguiente: 45 millones de euros de deuda (aproximádamente). Ese pequeño detalle -no tan insignifcante a la hora de la verdad- es lo que parecen olvidar cuando se ponen a reclamar. Bastante esfuerzo hace el Levante y les ofrece para que, después de haberlos dado una oportunidad futbolísticamente hablando e incluso jugar en un equipo actualmente clasificado para competición europea, te digan "No me convence. Muchas gracias y hasta luego". Ser agradecidos no es solo mediante boquilla, también a la hora de la verdad, porque al igual que uno se ha levantado puede volver a caer. ¿Y quien irá a repescarlos entonces? Quien sabe, tal vez nadie, porque dudo que vuelvan a caer en las redes del Levante.

¿Dónde ha quedado la humildad granota de los últimos años? Los aficionados granotas siguen manteniéndola; no en cambio por parte de algunos componentes de la plantilla, como por ejemplo los anteriormente citados. Tened cabeza y que no se os suba el "ego" a las primeras de cambio, porque nadie es imprescindible y todo lo que uno pide para poder ganar, puede volverse en su contra y terminar perdiendo. Más humildad granota. Eso es lo que hace falta a todos, no solo dinero.