miércoles, 16 de mayo de 2012

El proyecto más responsable


Ha terminado una temporada de ensueño. Un año lleno de alegrías, de sonrisas, de ilusión, culminado de manera más que exitosa. Un hecho insólito en una tan extensa historia y que llevará el nombre y los colores de la entidad por las ciudades de toda Europa el próximo curso. Sin embargo, desde el lunes por la mañana (respetando la bien merecida fiesta de la noche del domingo) se está trabajo de manera intensa en los despachos con el fin de perfilar el que será el proyecto más ambicioso y responsable de la era Quico Catalán. 

El primer escollo que se verán obligados a afrontar directiva y secretaría técnica será la continuidad del actual entrenador. Juan Ignacio Martínez ha completado una excelente campaña, algo que no ha pasado desapercibido para numerosas entidades que sueñan con contar con el alicantino al mando de sus filas a partir del mes de julio. Varios equipos de la Premier League preguntaron por su situación a mediados del mes de marzo, pero todo parecía indicado a una plácida renovación una vez confirmada la permanencia en la máxima categoría.

 No obstante, el empeoramiento de la relación entre el míster y el presidente, causado por algunas decisiones discordantes entre ambos y el ridículo incremento en el sueldo del primero en comparación al que percibirán otros miembros de la plantilla, parece haber enturbiado la claridad con la que se esperaba abordar la situación. Los próximos días serán determinantes.

Otra situación delicada, pero que parece tomar de manera definitiva un rumbo fijo, es la continuidad de Rubén Suárez. El fantasioso enganche asturiano, icono de la afición durante sus cuatro temporadas en Orriols, abandonará la disciplina azulgrana el próximo treinta de junio. El papel secundario que se le ofrece en el grupo no le convence, y se ve capacitado para ofrecer mucho fútbol al más alto nivel. El gesto del último partido de Liga, en el que Juan Ignacio no le concedió ni uno solo minuto con el encuentro decidido, terminó de encender la mecha de su paciencia. El Deportivo de la Coruña parece el destino más probable, sin olvidar la opción de volver a su tierra natal y al equipo que le acunó en sus inicios, el Sporting de Gijón.

Muchos días por delante, muchos nombres sobre la mesa, y un proyecto histórico que debe cimentarse desde la cordura y la razón. Como diría Quico, no nos vamos a volver locos.