domingo, 15 de abril de 2012

Tan cerca, y a la vez tan lejos

Otra vez la misma historia. Por si es ya suficiente el mangoneo que recibe nuestra entidad (y, para qué engañarnos, todos aquellos clubes que no sean Real Madrid y Barcelona), ayer el Ciutat de València fue testigo de un nuevo órdago de los altos estamentos en busca de mantener viva la llama del que presumen será el partido del siglo. Siete puntos desazonaban el interés y la tensión con la que pretender rodear y ornamentar este devaluado campeonato.

El Levante fue el equipo de siempre, y maniató por completo las tímidas acometidas azulgranas, que pese a controlar el esférico en su totalidad no era capaz de poner en apuros a una zaga de acero. Los contragolpes eran el arma de los locales, que consiguieron generar algunas ocasiones de la mano de la velocidad y el buen hacer de José Javier Barkero y el estilete Arouna Koné.

En un saque de esquina, y tras un error impropio de un portero de la categoría de Víctor Valdés, Juanfran remató y el esférico fue atajado con las manos por Sergio Busquets. Teixeira Vitienes no lo dudo, y señaló la pena máxima, con apenas veinte minutos de encuentro disputados. Barkero la transformó y llevó el delirio a parte de una grada en la que la población culé era más que notable. Continuó el mismo guion durante los minutos restantes, con un Barcelona muy espeso en el juego interior, impreciso en el pase y recurriendo a centros laterales que eran solventados con claridad por los centrales levantinistas, que firmaron de nuevo un partido sobresaliente. El sistema planteado por Juan Ignacio daba sus frutos, y parecía ser el antídoto adecuado para anular a una máquina prácticamente perfecta.

No obstante, la entrada de Andrés Iniesta y de, en especial, Isaac Cuenca, cambiaron por completo el rumbo del encuentro. La profundidad por banda del ex del Sabadell, el gran revulsivo sin duda del encuentro, fue fundamental, dándole un aire renovado y nuevas variantes ante los desgastados laterales del Levante, que acusaron el gran esfuerzo físico del primer tiempo.

La magia de Messi fue protagonista en el tanto del empate del cuadro de Guardiola. En un palmo de espacio fue capaz de conectar un zurdazo ajustado a la escuadra de Gustavo Munúa, y que a falta de media hora para el final del encuentro establecía las tablas en el electrónico y despertaba las esperanzas de una hinchada inquieta.

El arbitraje fue, cuanto menos, cuestionable desde el inicio del envite. Los pequeños detalles marcaron la diferencia, y los jugadores del Levante se mostraron hastiados ante tal situación. Pero por si no fuera suficiente, la polémica se desataría de manera definitiva en el minuto 72, cuando una acción de pugna entre Botelho y Cuenca, en la que parece no existe contacto punible sobre el extremo catalán, Teixeira decidió servir en bandeja el tanto del triunfo al cuadro visitante. Messi no lo desaprovechó y dio tres puntos a su equipo, que continúa vivo en el la lucha por el título. El zurdo brasileño pagó con el banquillo toda su rabia e indignación al ser sustituido.

Por su parte, el Levante ve zozobrar sus opciones de alcanzar un puesto europeo a final de curso, y la visita el próximo sábado a Sevilla, con cambio de horario incluído (http://mundolevanteud.blogspot.com.es/2012/04/cuentos-chinos-para-ninos-del-japon.html), no se augura como un plato fácil de digerir, menos si cabe con las ausencias de Juanfran y Ballesteros por acumulación de amonestaciones. En todo caso, orgullos es la palabra que mejor puede definir el sentimiento de una afición que es consciente que ayer sus jugadores pudieron vencer al mejor equipo del mundo. Pero amigos, ahora no interesa.

Ficha Técnica:

1- Levante: Munúa, Pedro López, Ballesteros, Cabral, Juanfran, Iborra (Rubén, m.87), Xavi Torres, Valdo, Barkero (Juanlu, m.87) , Botelho (Ghezzal, m.80) y Koné

2- Barcelona: Víctor Valdés, Puyol, Mascherano, Adriano, Busquets, Xavi (Cuenca, m.46), Thiago, Fábregas, Alexis (Alves, m.76), Messi y Pedro (Iniesta, m.53).

Goles: 1-0, m.22: Barkero, de penalti. 1-1, m.64: Messi. 1-2, m.72: Messi, de penalti.

Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes (comité cántabro). Amonestó por el Levante a Botelho, Juanfran, Valdo Iborra y Cabral y por el Barcelona a Busquets y a Adriano.

Incidencias: Partido disputado en el estadio Ciutat de València ante 23.000 espectadores. Terreno de juego en aceptables condiciones. Se guardó un minuto de silencio por Piermario Morosini, jugador del Livorno, que falleció hoy mientras disputaba un partido de la Serie B italiana ante el Pascara.