domingo, 26 de febrero de 2012

Un triunfo de prestigio

El Levante logró anoche un triunfo de vital importancia en su visita a Cornellà-El Prat, donde se impuso por un gol a dos al combinado de Mauricio Pochettino. El Espanyol tuvo el control y dominio del esférico durante todas las fases del choque. Sin embargo, el buen hacer defensivo, el orden y el rigor táctico que caracterizó al conjunto valenciano durante el primer tercio de la temporada sirvió para anular el potencial ofensivo de los catalanes y sumar los tres puntos por primera vez en este año 2012.

(Foto: Superdeporte)
Gran parte de culpa de esta recuperación sobre el verde la tuvo ayer Vicente Iborra. La vuelta a la titularidad del mediocentro valenciano mejoró notablemente la presencia y actitud del equipo, y sirvió también para desahogar a Xavi Torres en la salida de balón, algo que no ha sido ni es capaz de ofrecer un muy cuestionado Francisco Javier Farinós, y que desvirtúa la enorme capacidad y las sobresalientes cualidades del centrocampista de Jávea.
El partido comenzó con el guion esperado. El Espanyol tomó las riendas del choque y el control absoluto del esférico, pero se topó en todo momento con un equipo muy ordenado y que no concedía espacio alguno. Koné se descolgaba del resto de sus compañeros en busca de alguna opción a la contra, mientras que la línea de tres formada por Barkero (que cuajó un partido excelente), Ghezzal y Valdo trabajaba a destajó y trataba de generar alguna acción de peligro al contragolpe. El punta argelino volvió a demostrar que no es un ariete goleador, pero que trabaja y se sacrifica como pocos.
Y en el minuto 24, en la primera aproximación de los visitantes, un balón largo de Barkero lo prolongó Koné en posición correcta, y habilitó a Valdo para que éste, con un golpeo sensacional al primer palo y a la cepa del poste, pusiera por delante en el electrónico a los suyos. El tanto no cambió en absoluto el transcurrir del encuentro, y poco a poco los chicos de Pochettino buscaban de manera más desordenada e individualista, en especial mediante Vlado Weiss y Philippe Coutinho, llegar con peligro al arco de Gustavo Munúa.
La entrada de Kalu Uche en la segunda mitad supuso un estímulo para los locales, que poco a poco se aproximaban más y más a los dominios levantinistas. No obstante, tuvo que ser a balón parado cuando, en un centro medido a la cabeza de Joan Verdú, el mediapunta nigeriano estableciera las tablas y truncase las esperanzas y sueños del equipo de Juan Ignacio Martínez. El míster alicantino reaccionó y dio entrada a Farinós y Rubén Suárez, en detrimento de Xavi Torres y el goleador Valdo, respectivamente. Y fue precisamente Rubén quien, a falta de dos minutos para el final y en un lanzamiento de falta lejano y escorado al perfil zurdo, golpeó con virulencia un esférico que, previo roce en el pie de uno de los hombres que formaban la barrera, entró lamiendo el palo de la meta de Kiko Casilla.
En definitiva, triunfo de prestigio frente a un rival directo que permite volver a residir en puestos de Uefa Champions League, y acercarse un poco más al objetivo prioritario de la salvación. Además, el equipo revirtió las rachas negativas, tanto a domicilio, donde no ganaba desde hacía más de cuatro meses, como en general, pues no había sido capaz de sumar los tres puntos desde la visita del Sevilla al Ciutat de València, el 10 de diciembre del pasado año.
Ficha técnica:

1 RCD Espanyol: Casilla; Javi López, Raúl Rodríguez, Héctor Moreno, Dídac; Forlín, Cristian Gómez (Uche, min.54); Weiss, Verdú, Coutinho (Christian Alfonso, min.90) y Álvaro (Rui Fonte, min.70).

2 Levante UD: Munúa; Pedro López, Ballesteros, Cabral, Juanfran; Xavi Torres (Farinós, min.77), Iborra; Valdo (Rubén, min.85), Barkero, Ghezzal (Óscar Serrano, min.73) y Koné.

Goles: 0-1, min.24: Valdo; 1-1, min.75: Uche; 1-2, min.89: Rubén Suárez.

Árbitro: Del Cerro Grande (comité madrileño). Amonestó a Juanfran (min.13), Weiss (min.51), Barkero (min.58), Xavi Torres (min.59) y Farinós (min.90).

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo quinta jornada de la Liga, disputado en el estadio de Cornellá-El Prat ante 19.528 espectadores.