lunes, 6 de febrero de 2012

Arouna Koné: El león vuelve a rugir

A partir de hoy, y tal y como ya hicimos con Abdelkader Ghezzal, uno de los nuevos fichajes en este mercado invernal, desde Mundo Levante UD trataremos de analizar a lo largo de la temporada a todos nuestros jugadores, para acercaros un poco más las virtudes (ya bien conocidas por vosotros) y la trayectoria de cada uno de ellos. El elegido hoy es el goleador y gran estrella de la actual plantilla, Arouna Koné.

Nacido en Ányama, Costa de Marfil, el 11 de noviembre de 1983, Arouna comenzó en sus años de juvenil en Francia, como vía de tránsito hacia el fútbol europeo. Sin embargo, los problemas de adaptación a la ciudad, y en concreto al clima, le llevaron a probar suerte en el fútbol belga, desembarcando en las filas del Lierse en el año 2002, con quien lograría diecinueve tantos en su año del debut en la Jupiler League, y dar el salto a Holanda, en concreto a la ciudad Kerkrade, para convertirse en jugador del Roda.

En su primera campaña en Holanda mantuvo las cifras goleadoras cosechadas en el país vecino y confirmó todo lo bueno que se esperaba de él tras la gran temporada y el posterior Campeonato del Mundo Sub-19, celebrado en los Emiratos Árabes unidos a finales de 2003. Los marfileños quedaron eliminados en octavos ante Estados Unidos, pero Koné deslumbró a ojeadores y aficionados en general al anotar cinco de los siete goles de su selección, lo que le permitió estrenarse unos meses después con la selección absoluta, en un amistoso en Guinea Ecuatorial.

El verano de 2005 se convirtió en un ir y venir de rumores y ofertas, que no acababan de convencer al ariete marfileño. Así, fue finalmente el PSV Eindhoven quien logró hacerse con sus servicios. Bajo la batuta de Guus Hiddink, logró once goles en veintiún partidos en su primera temporada, llegando a debutar en la Champions League, donde su equipo alcanzó las semifinales. Tras otra buena temporada, en 2007 firma por el Sevilla a cambio de 12 millones de euros, convirtiéndose en el fichaje más caro de la historia del club hispalense (actualmente ese ‘honor’ reside en Álvaro Negredo). Sin embargo, nunca respondió a las expectativas, y logró un único tanto en su primera temporada. El verano siguiente, sufrió una triada que le mantuvo alejando de los terrenos de juego casi toda la temporada.

En 2010, se marchó cedido al Hannover 96 en el mercado invernal, donde marcó dos goles en ocho partidos, y volvió a lesionarse de la rodilla. Tras una temporada prácticamente en blanco, ha sido capaz de demostrar su enorme nivel y categoría en un equipo de la élite del fútbol español.

Centrémonos ahora en las cualidades futbolísticas de Arouna. De primeras, es un jugador muy rápido, que se mueve mucho por toda la zona de ataque y suele incomodar a los defensas a la hora de fijarle la marca. Tiene mucho gol, como ha demostrado hasta ahora en todos sus anteriores clubes, salvo el caso del Sevilla. Ideal para el contragolpe y con una arrancada temible, no solamente posee una gran movilidad, sino que también destaca por su potencia (es muy difícil ganarle la pelota en el cuerpo a cuerpo) y su trabajo.

Además, es oportunista, sabiendo estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Ayuda muchísimo en la presión, a la hora de defender desde arriba, busca la pelota y se asocia fácilmente con el resto de atacantes. No es un especialista del juego aéreo, y de momento sus referencias de adaptación al fútbol español no son las mejores. Debe redirigir un poco su carácter, y centrarse meramente en lo deportivo para mantener su mejor versión, cuidando también su salud futbolística, puesto que es un jugador al que las lesiones, como ya hemos comentado, no han respetado a lo largo de su carrera, especialmente en la rodilla.

No obstante, el hecho de ser el referente, la estrella y el estandarte ofensivo del Levante (no un recambio de Kanouté y Luis Fabiano) le deben servir de impulso y motivación para explotar al máximo cada una de sus virtudes, y seguir ofreciendo muchas tardes de alegría e ilusión a la parroquia azulgrana.