domingo, 31 de diciembre de 2017

Gratitud y satisfacción por un feliz 2017

Para el levantinismo, el año 2017 que está a punto de finiquitar ha sido otro memorable y repleto de momentos para guardar en el álbum fotográfico de cada uno con sus múltiples experiencias y emociones. Y para este humilde club de historia centenaria que sigue haciendo bueno el lema "¡Qué grande es ser pequeño!" militar en primera división no es poca cosa, aunque en el nuevo milenio es algo a lo que se está malacostumbrado. 

-Foto: @Jorge Ramírez / Levante UD-
No se empezó este año en la mejor categoría, pero sí se abarcaba con solera el liderato de la división de plata, presagiando que el ascenso era cuestión de tiempo. Y así fue. El Levante fue el más rápido de la clase. El 29 de abril, en el Ciutat de Valencia y frente al Real Oviedo, un gol de Postigo regalaba la victoria definitiva para culminar este regreso a la primera división, todavía con muchas jornadas por disputar. La afición volvía a tener algo que festejar, con los clásicos rostros de felicidad de generaciones de levantinistas que apenas once meses antes habían sufrido una de las caras más amargas y dolorosas del fútbol.

La temporada 2017/18 arrancó con contundencia y seriedad, consiguiendo victorias autoritarias frente a rivales europeos como Villarreal y Real Sociedad y arañando puntos en el Santiago Bernabéu a un Real Madrid campeón de Champions League o en el derbi a un Valencia CF que quiere volver a codearse entre los grandes. Las lesiones e irregularidad deportiva ha frenado esta tendencia actualmente, pero las Navidades se han pasado dulcemente al no abarcar uno de los tres últimos puestos de la clasificación.

Estos últimos días del año han sido de unión. Primero con la estancia en Oliva, donde Muñiz ha querido reencontrar ese acierto y autoconfianza de la plantilla de cara a un complicado arranque liguero en 2018. Y segundo con el último entrenamiento efectuado en las instalaciones del estadio, a puerta abierta junto a la afición, con una notable respuesta y apoyo de sus incondicionales en la grada.

Por todo ello, gracias a 2017. Y tal y como ya manifestaron Quico Catalán y los capitanes jornadas atrás en el último brindis de la protocolaria comida navideña, que en 2018 se cumplan todos los objetivos propuestos y cargado de éxitos.