domingo, 13 de enero de 2013

Una derrota sin paliativos

El Real Betis se ha impuesto con total justicia al Levante por dos tantos a cero. Los pupilos de Pepe Mel cuajaron un partido completo, en líneas generales, pese a las notables ausencias en la medular. Por su parte, el cuadro levantino, también acechado por las bajas, cierra con treinta puntos una sensacional primera vuelta y puede mirar al pasado con orgullo y al futuro próximo con severo optimismo.

Fotografía: MARCA.com
La ausencia de Iborra se antojó clave en el desarrollo del encuentro. Míchel acompañó en la medular a Pape Diop, mientras que Rubén García formó en el centro de una línea de tres compuesta además por Nabil El Zhar y un desafortunado Juanlu Gómez. En lanza de ataque, tras las molestias del nigeriano Obafemi Martins en las horas previas al choque, fue de la partida el canterano Roger Martí.

Los verdiblancos salieron con ahínco y muy pronto acecharon el marco de Munúa, controlando el esférico con total comodidad. La presencia de Vadillo y Campbell en las bandas sirvió para desequilibrar el siempre compacto engranaje defensivo azulgrana, mientras que Nono y Rubén Pérez (pareja de mediocentros circunstancial) aprovecharon la escasa rigidez táctica de Míchel en el día de hoy y la temprana amonestación del senegalés Diop. 

El primer tanto tardaría apenas siete minutos en llegar. Un córner a favor de los visitantes derivó en un excelso contragolpe, dirigido por Rubén Castro, que el costarricenste Campbell culminó con clase. A partir de este momento, el Levante despertó, y a través de acciones a balón parado o destellos de magia del franco-marroquí Nabil El Zhar, consiguió inquietar los dominios del fenomenal guardameta Adrián San Miguel. 

El arquero sevillano fue el encargado de desbaratar la mejor acción combinativa de los chicos de Juan Ignacio en la primera mitad. Un balón filtrado por El Zhar entre los centrales fue golpeado con precisión por parte de Rubén en el mano a mano. Sin embargo, el portero estiró su pierna izquierda para desviar lo justo el lanzamiento y evitar que el empate subiera al marcador.

El míster alicantino sabía que era el momento de ir a por el partido. El Betis, muy cómodo jugando a la contra, sufre por momentos pájaras en sus duelos como local, y tras el paso por vestuarios, con la entrada de Martins por Juanlu, el Levante se adueñó por completo del choque. Y fiel reflejo de ello fue la clara ocasión de que dispuso Roger Martí, quien no fue capaz de conectar un disparo certero a bocajarro tras una bonita dejada de cabeza de Martins.

Justo cuando mejor estaba el Levante, y cuando parecía que el Betis empezaba a acusar el paso de los minutos, emergió la figura de Rubén Castro. El canario elaboró el dos a cero con una maniobra digna de un ariete de enjundia, con un giro sobre Ballesteros y un rápido y preciso disparo al fondo de las mallas. Con dos goles de diferencia, la losa terminó de hundir el barco azulgrana. Ahora, a centrarse por completo en el duelo frente al Atlético de Madrid del próximo domingo en el Vicente Calderón. Encuentro que se perderá, por acumulación de amonestaciones, el veterano Juanfran García.


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