lunes, 27 de agosto de 2012

El Real Valladolid ajusticia a un desdibujado Levante

El Real Valladolid se impuso por dos tantos a cero al Levante UD en un partido marcado por el riguroso arbitraje de Iglesias Villanueva, que dilapidó con su actuación las pocas opciones que ya de por sí ofrecía el encuentro para los pupilos de Juan Ignacio Martínez. Los valencianos ofrecieron una imagen distante a lo esperado y que fue una muestra continua de una serie de carencias propias de un bloque en plena reconstrucción.

El primer acto se inició con el guion esperado por parte de ambos conjuntos. Los locales tomaron el control del esférico, con Víctor Pérez al mando, y volcaron sus esfuerzos en un carril derecho que explotaron a la perfección, aprovechando la presencia de Pedro López lejos de su posición natural. El Levante, por su parte, esperaba agazapado la ocasión idónea para contragolpear y buscar así aproximarse con peligro a los dominios de un hoy inédito Jaime Jiménez.

El paso de los minutos favorecía a los intereses levantinistas, que gozaron de dos claras oportunidades de gol rebasado el ecuador del primer tiempo, ambas en las botas de un desafortunado Ángel Rodríguez. El ariete canario sufrió lo indecible ante la zaga castellana, y su actuación no hizo sino poner más en duda el acierto en su alineación como único referente en la punta de ataque. 

A partir de ese instante, Iglesias Villanueva comenzó a escribir las primeras líneas de su extensa y polémica obra durante la tarde de hoy. En el minuto 37, David Navarro interceptó el esférico con su brazo derecho dentro del área, vio la segunda tarjeta amarilla y enfiló sorprendido el túnel de vestuarios. No era para menos, puesto que la acción deja serias dudas acerca de la voluntariedad en la acción del central saguntino. Víctor Pérez ejecutó con maestría e inauguró el electrónico del José Zorrilla, eufórico con el comienzo de año de su equipo.

Una acción del serbio Rukavina, que relamió el exterior de la red del marco de Gustavo Munúa, sirvió para poner fin a unos cuarenta y cinco minutos decepcionantes para los chicos de Juan Ignacio Martínez, que además de no mostrar su mejor cara, incrementaron su nivel de tensión y enojo con las decisiones del colegiado gallego.

El tiempo de descanso no sirvió para calmar los ánimos, algo que pronto quedó demostrado con una acción infantil de Pape Diop que, de nuevo sin dudarlo, Iglesias Villanueva condenó con pena máxima. De nuevo Víctor Pérez, con potencia y cambiando de lado respecto al primer lanzamiento, duplicó una ventaja que sería a la postre definitiva. El estreno de Dariusz Dudka, que reemplazó al senegalés Diop, y un cabezazo de Iborra que repelió el travesaño con violencia fueron los acontecimientos más reseñables de un segundo tiempo que le sobró por completo al Levante y que el Valladolid dominó con total placidez. 

Queda mucho trabajo por delante y, al menos, dos nuevas incorporaciones que aumenten especialmente el poderío ofensivo. Es pronto para alarmarse, sí, pero cada partido y cada punto serán significativos para alcanzar el ansiado objetivo de la permanencia, y es momento de volver a demostrar, cuanto antes, de qué pasta está hecho este equipo.

Ficha Técnica:

2- Real Valladolid: Jaime; Rukavina, Rueda, Marc Valiente, Balenziaga (Peña, min. 85); Ebert, Álvaro Rubio, Perez, Omar (Lolo, min. 65); Óscar (Neira, min. 79) y Javi Guerra.

0- Levante UD: Munúa; Lell, Navarro, Ballesteros, Pedro López: Michel (El Zhar, min. 59), Diop (Dudka, min. 74), Iborra, Juanlu; Barkero y Ángel (Héctor Rodas, min. 45).

Goles: 1-0, min. 37: Víctor Pérez, de penalti; 2-0, min. 48: Víctor Pérez, de penalti.

Árbitro: Iglesias Villanueva (comité gallego). Amonestó a Pedro López, Diop, Iborra, Ballesteros y Barkero, por parte del Levante; y a Rubio, del Real Valladolid. Expulsó a David Navarro por doble amarilla (min. 36).

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de Primera División celebrado en el estadio José Zorrilla ante 13.375 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria y homenaje de los ex jugadores del Real Valladolid Rodríguez II y Manuel Gijón, así como por los abonados fallecidos a lo largo de la pasada temporada. El saque de honor del partido lo efectuó el vallisoletano Ignacio Coque, preparador físico de la selección española de baloncesto, plata olímpica en Londres.